Editorial
Resígnate a no haber podido hacer una cosa,
más nunca a no haberlo intentado si vale la pena intentarlo
(Amado Nervo)
Es verdaderamente entrañable volver la vista atrás para recordar cómo lo que en principio era tan solo una ilusión, casi irrealizable, como era trabajar en un servicio de oftalmología, se tornó realidad de forma absolutamente casual y por azar de la vida. Pero más entrañable aún fue el haber tenido la suerte de, en esos momentos de desorientado principiante, donde como digo yo siempre en tono jocoso que solo sabía del ojo: «órgano par que sirve para ver» y poco más, encontrar a una persona que supo despertar en mí la motivación para ahondar en una profesión que ha llegado a ser preocupantemente adictiva. A ti, Dr. Gutiérrez Sevilla, Miguel Ángel en plan familiar, quiero desde estas líneas expresarte mi más profundo, sincero y emotivo agradecimiento. Tú has sido la mano que ha empujado la bola de nieve que comenzó a rodar hace ya casi dieciséis años. Y que me has demostrado, independientemente de la gran amistad que forjamos día a día, trabajando cada uno en su parcela, tú como oftalmólogo, yo como enfermero; siendo un profesor para nada exento de seriedad, y hoy, cuando cada uno trabajamos en lugares diferentes, que puedo seguir contando contigo.
También recuerdo con especial agrado cuando hablaba con el Dr. Peiro Ibáñez, entonces Jefe del Servicio de Oftalmología del tristemente ya desaparecido Hospital del Aire, sobre la idea que venía acariciando desde hacía ya tiempo de constituir una Sociedad de Enfermería Oftalmológica, a lo que él respondió brindándome una gran colaboración. Idea que había ido tomando cuerpo gracias a la aquiescencia y apoyo de gente que pensaba de igual forma. Gente que ya empezaba a aunar esfuerzos en el mismo sentido. Unos, en dicho Hospital y en otras clínicas oftalmológicas, compañeras que trabajaron incansablemente conmigo. Otros a quienes conocí gracias al Congreso de Enfermería Oftalmológica que se celebra en Marbella, de forma similar al Congreso que anualmente organiza la Sociedad de Oftalmología de Andalucía y Extremadura. Fue allí donde contacté con gente como Loli, Concha, Feli y un largo etcétera, con los que desde entonces me une una gran amistad y a los que comenté «off the record» mi intención de unir a todo el colectivo de Enfermería Oftalmológica en una Sociedad con carácter nacional. Vosotros, compañeras y compañeros, y además amigos, también habeis sido un pilar sustentador muy importante para seguir, como dijo el Dr. Royo en su alocución en la Reunión Nacional para la constitución de esta Sociedad, «gestando y, finalmente, dar a luz» este proyecto.
¡Cuánta gente! Gente de Madrid, Albacete, Valladolid, Lérida, Barcelona, en fin, de toda España. Diplomados en Enfermería, oftalmólogos, catedráticos, a quienes debo, o mejor dicho, debemos agradecer su apoyo, beneplácito y colaboración, a la constitución de esta Sociedad que ahora inaugura otro proyecto más, su propia revista: Actas de la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica.
Actas pretende ser el reflejo de la importante labor que desempeña la Enfermería Oftalmológica, donde contamos además con la participación de Oftalmólogos que apuestan por una formación constante del personal de Enfermería.
Desde estas líneas quiero dar la bienvenida a este número 1 que, salvados los obstáculos propios de la juventud de la Sociedad, y gracias a la inestimable ayuda, una vez más, de Audiovisual y Marketing, ve la luz gracias a los trabajos recibidos. Trabajos realizados a costa de restar tiempo a la familia, a su merecido descanso o al simple y necesario ocio particular. También sé de muy buenísimos trabajos que por diferentes circunstancias no saldrán publicados en este número y que a mí, particularmente, me hubiera encantado porque ponen de manifiesto un valor muy importante en nuestra profesión, «los sentidos de la enfermería», ¿verdad, Isabelita?
Y a ti, Teresa, querida compañera, amiga, y Directora de esta Revista, te quiero manifestar mi felicitación y expresarte mi colaboración incondicional.
Las puertas de esta Revista se encuentran abiertas a todos cuantos quieran participar en ella en próximas ediciones. La Enfermería Oftalmológica puede y debe dar a conocer su inmensa profesionalidad, dedicación y valía.
Fernando Pérez Camacho
Presidente de la Sociedad Española de Enfermería
Oftalmológica
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E-mail:
fernando.pcamacho@iomadrid.com