Anabel Gutiérrez. Revista Tráfico. Seguridad Vial. DGT

¿Las personas con defectos visuales son más sensibles al deslumbramiento?: Niebla, lluvia intensa, sol de frente, conducción nocturna, deslumbramientos del sol o de otros vehículos, en las personas que usan lentes,…


Con el deslumbramiento se pierde la sensibilidad al contraste que es la capacidad de ver un oso blanco sobre la nieve también blanca, es decir, un objeto sobre su fondo. 

Hay tres tipos de adaptación a la luz por los foto-receptores de la retina (conos y bastones):

a) Deslumbramiento durante el día. Visión fotópica.

a.1.- Paso de menor intensidad a mayor intensidad de luz; p.ej.: vamos por la carretera y al cambiar de rasante nos encontramos con el sol de cara. Aquí la pupila se cierra inmediatamente y la adaptación al exceso de luz es rápida. Usar gafas de absorción ultravioleta;

a.2.- Paso de mayor intensidad a menor intensidad de luz; p.ej.: vamos por la carretera y entramos en un túnel. Aquí la pupila se dilata y la adaptación al déficit de luz es lenta. Entrar en el túnel cerrando un ojo y poco después cerrar el otro para provocar una adaptación escalonada.

b) Deslumbramiento durante la noche. Visión mesópica.-  vamos por la carretera y al girar en una curva el coche que viene de frente nos da las luces largas. En la ciudad esto no existe. Mirar siempre los coches un poco de reojo. Usar gafas con filtro amarillo.

En estas adaptaciones existe siempre el fenómeno de las “post-imágenes” por las que al abrir y cerrar los ojos el  “fogonazo del sol” o de las “largas” se sigue viendo pero cada vez con disminución de su intensidad.

La sensibilidad al contraste también está disminuida en diferentes procesos oculares y diferentes situaciones:

a) Deficiencias: miopías mayores de – 6 dioptrías, astigmatismos mayores de – 3, hipermetropías mayores de + 3.

b) Enfermedades oculares: glaucoma, retinopatía diabética e hipertensiva arterial, degeneración macular asociada a la edad (DMAE),

c) Post-cirugía ocular (en todas): catarata (afaquia) con/sin lentes intraoculares, refractiva por láser, fotocoagulación retiniana, desprendimiento de retina, trasplantes……

d) Graduación: en general toda gafa mal graduada a partir de un cierto grado y por las anisometropías (diferencia de tamaño del objeto que ve un ojo respecto al otro)

e) Situaciones de merma de luz: niebla, nieve, lluvia intensa…

f) Cuando se consumen sustancias: ciertos medicamentos, drogas (cocaína, heroína,…), alcohol,

g) Situaciones de aptitud y de actitud: somnolencia, cansancio, estrés, comidas excesivas,… 

Reflexión: Si el deslumbramiento ocurre en el ojo sano, ¿como no va a ocurrir en el ojo enfermo? Apreciaremos: nuestro estado general como conductor, las sustancias que tomamos (drogas y medicamentos) y el estado de la carretera (amén también del vehículo). 

La consecuencia inmediata de la disminución de la sensibilidad al contraste es que se ralentiza la respuesta y a mayor velocidad el accidente puede ser realmente ¡INEVITABLE¡


José María Pérez y Pérez. Sociedad Española de Oftalmología (oftalmología y tráfico)