Acta Estrabológica 2004 - Volumen XXXIII - N.º 3 - Septiembre-Diciembre
Opiniones Estrabológicas
José Bovis Bermúdez
Resumen
En la vida real, en cualquier acto de visión binocular común, vamos a tener ante nuestros ojos muy diferentes objetos opacos situados a diferentes distancias, que nos impide la percepción de lo situado tras ellos. Pero dada la diferente posición horizontal de cada uno de nuestros ojos, uno de ellos ve tras el cuerpo interpuesto, un espacio y lo situado en él, que el otro ojo no ve. Y por lo tanto, todo objeto o parte de él ubicado en ese concreto lugar, va a formar imagen en la retina de ese solo ojo. Esta área de retina sobre la que se forma una imagen de algo que nunca llega al ojo contralateral es a la que denominamos laguna monocular.
Sus características fundamentales, entre otras son: Constancia: En el mundo real, siempre que existe relieve que percibir o distancias que calcular, están presentes las lagunas monoculares. Proporcionalidad: El tamaño horizontal de la laguna monocular es directamente proporcional a la distancia que separan a los objetos interpuestos en relación con el observador. Dominancia: En visión binocular, la imagen percibida por ese solo ojo, la laguna monocular, siempre está presente en el campo visual común. Lo cual conlleva la inhibición de la imagen formada en los puntos correspondientes de la retina contralateral, sobre los cuales se forma una imagen de algo que es percibido binocularmente.
Al trasladar los imputs que se producen en la laguna monocular a la corteza visual, observamos muy claramente que estamos llevando al lugar idóneo la información necesaria para desencadenar la visión de relieve.
Aportamos algunas experiencias para descartar a la disparidad como causa de la estereopsis.
La fusión solo existe cuando no hay relieve que percibir. Cuando observamos un plano.
Los impulsos que llegan a la corteza visual primaria que proceden de la hemirretina portadora de la laguna monocular, van a ser dominantes sobre los que le llegan de la hemirretina contralateral, a la que le falta la imagen de lo contenido en la laguna monocular que ella no posee. Conclusión: Son los impulsos perfectamente cuantificado y cualificados que parten de la laguna monocular y llegan a la corteza visual primaria, la piedra angular, la base, sobre la que hay que investigar el cómo de la estereopsis, olvidándonos del rol clave que hasta hoy ha jugado la disparidad horizontal, como causa fundamental, por no decir única, que ha de desencadenar el complejo fenómeno de la visión estereoscópica.