Acta Estrabológica
JUAN A. GARCÍA DE OTEYZA FERNÁNDEZ CID
DISCURSO
INAUGURAL DEL CONGRESO
DEL XXV ANIVERSARIO DE LA SEE
Sras. y Sres.:
El estrabismo es un disturbio oculomotor que afecta al 5% de la población que acude a una consulta de oftalmología. Probablemente este es el motivo por el que la mayoría de oftalmólogos deciden de entrada no dedicarse a la Estrabología.
Sin embargo, éste es un argumento excesivamente simplista que a mi juicio enmascara el verdadero problema que diferencia a la Estrabología del resto de las subespecialidades oftalmológicas:
Generalmente debemos tratar con niños poco colaboradores, llorones, chillones, revoltosos, que se excitan en la sala de espera ayudados en ocasiones por sus hermanos. Como factor añadido están los padres o abuelos que, en ocasiones, por no contrariar a sus hijos, no siguen nuestras consignas terapéuticas o no entienden nuestros argumentos. A diferencia de los pediatras que pueden auscultar a un niño aunque llore, por ejemplo, nosotros tenemos que contar con su colaboración, para lo cual no hay que dudar en ponerse a su altura no solamente física sino también intelectual. Por todo ello, la primera dote que requiere el oftalmólogo para tratar con niños es quererlos, comprenderlos, y tener paciencia lo cual ya excluye a un buen número de colegas.
La segunda razón es científica. La mayoría de problemas oftalmológicos pueden resolverse con éxito con unos conocimientos relativos sobre el problema y la reacción al tratamiento es extrapolable a un gran número de casos.
En el estrabismo, por el contrario, intervienen tantos factores que es prácticamente imposible encontrar dos casos superponibles y que reaccionen de igual manera al tratamiento emprendido. Por lo tanto, las «recetas» no son válidas en nuestra especialidad y eso desanima a muchos oftalmólogos a enfrentarse al problema.
Podríamos añadir una tercera razón que ayuda a mirar con reparo a la Estrabología: «la experiencia». En el mundo acelerado y competitivo en que vivimos, todos quieren resultados inmediatos a su aprendizaje. Cualquier oftalmólogo que decida aprender la facofragmentación mecánica de la catarata se siente seguro y empieza a obtener buenos resultados después de 50 cirugías, y eso en un Hospital Público representa 6 meses. La cirugía del estrabismo es de fácil aprendizaje y ejecución, pero ni la indicación ni los resultados obtenidos son necesariamente paralelos al acto quirúrgico. Los estrabólogos con mayor experiencia requieren reintervenir incluso a un 20-30% de sus pacientes.
Estos y otros argumentos han llevado a que en los Hospitales, tanto Universitarios como Públicos, la Estrabología haya sido considerada desde siempre como el «patito feo» de la oftalmología y reservada en todo caso a cuatro chalados.
Precisamente por el vacío existente en la especialidad, y por la falta de comunicación para contrastar sus dudas y resultados, un grupo de oftalmólogos decidieron reunirse en el Hospital del Niño Jesús de Madrid en 1971 con motivo de un coloquio sobre estrabismo, decidiendo crear la Sociedad Española de Estrabología cuya Acta Fundacional y Estatutos se materializaron en 1972 en lo que constituyó el primer Congreso de dicha Sociedad. En dichas Actas queda reflejado el espíritu y finalidad de la misma:
a) Extender los conocimientos sobre aspectos sensoriales del estrabismo, así como otros problemas ligados a la visión binocular.
b) Fomentar la investigación clínica y experimental.
c) Colaborar con las Sociedades extranjeras en lo referente a los diversos problemas oftalmológicos que plantean las anormalidades de la visión binocular.
El entusiasmo que desató la creación de la Sociedad fue inmediato, y se reflejó en la cantidad de miembros que se afiliaron y al numerosísimo público que empezó a asistir a las reuniones que durante muchos años, y por cuestiones presupuestarias, tuvieron como sede el Hospital del Niño Jesús que gentilmente cedía su salón de Actos.
Simultáneamente al Congreso de 1972 se creó la revista Acta Estrabológica para reflejar por escrito todas las aportaciones realizadas durante el Congreso. Dicha revista viene publicándose desde 1973 de forma ininterrumpida y con carácter anual y, aunque en los primeros números había incluso trabajos sin referencias bibliográficas, se ha ido mejorando a lo largo de los años, adaptándose de forma progresiva a las normas internacionales de publicación.
En 1974 se aprobó que el Congreso fuera bianual, alternándose con Cursos de Formación, argumentándose entonces las siguientes ventajas:
Mayor tiempo disponible para celebrar el Congreso, lo que permitiría una organización más perfecta.
Aumentar la calidad de las comunicaciones.
Aliviar la economía de la Sociedad.
Esta medida fue, a mi juicio, trascendental para el futuro de la Sociedad y aunque no fuera reflejado en las Actas, probablemente ya fue intuido por la junta directiva. El número de estrabólogos consagrados era escaso y la mejor manera de asegurar el relevo eran los Cursos de Formación que, dictados a un nivel más elemental, consiguieron empezar a captar a jóvenes oftalmólogos que hoy aseguran el futuro de la Estrabología en España.
Otro hecho relevante, a nivel organizativo, fue el traspaso de la administración de la Sociedad en 1980 a José García Sicilia, quien por aquel entonces ya gestionaba la Sociedad Española de Oftalmología y la de Ergoftalmología.
En 1983, previendo lo que más tarde pasaría con los Ópticos y en Asamblea extraordinaria se modificaron los estatutos para cambiar el nombre de la SEE por el de «Sociedad Española de Estrabología, Pleóptica, Ortóptica, Visión binocular y rehabilitación visual», y así queda reflejado en el pie de página de la portada de nuestra revista Acta Estrabológica. Desgraciadamente el intrusismo de los Ópticos es cada vez mayor, y si no se toman medidas rápidamente por parte del Ministerio de Sanidad y Asociaciones Profesionales, acabaran definitivamente usurpando nuestras atribuciones.
La SEE ha mostrado a lo largo de estos años una notable estabilidad en cuanto al número de socios, que ha oscilado entre los 600 y 800. Aún a riesgo de equivocarme, me atrevería a asegurar que somos la Sociedad Estrabológica que cuenta con mayor número de afiliados de todo el mundo.
A lo largo de estos años hemos sido honrados con la presencia de numerosos profesores invitados que nos han transmitido sus conocimientos y han contribuido al enriquecimiento y aumento del nivel científico de todos nosotros. Naturalmente nos hubiera gustado que fueran más, pero ello no siempre ha sido posible, unas veces por cuestiones presupuestarias, y otras, por los compromisos de nuestros invitados.
Desgraciadamente, algunos de ellos ya han fallecido al igual que parte de nuestros socios, por lo que os pido que puestos en pie nos recojamos durante unos instantes para recordar y honrar su memoria.
La SEE recogiendo uno de los puntos de su Acta Fundacional se ha reunido en dos ocasiones con Sociedades extranjeras y lo ha hecho precisamente con sus vecinos. En 1987 desplazó el Congreso a la ciudad de Lisboa en lo que se denominó el 1.er Congreso Ibérico de Estrabología, y en 1995 en la localidad de Sitges se reunió con la Association Française de Strabologie.
La lectura de las actas de la Sociedad, fiel reflejo del pensamiento e ideas de los miembros de las diversas juntas, pone de relieve la cantidad de proyectos (becas, diccionario terminológico, estudios multicentricos, etc.) algunos de los cuales, por diversas circunstancias, todavía no han visto la luz pero que indican que esta Sociedad está muy viva y dispuesta a adaptarse y actualizarse de continuo.
Por ello, la SEE quiere rendir homenaje público a aquellos que a lo largo de todo este tiempo hicieron posible desde su cargo de Presidente mantener con entusiasmo el rumbo de la Sociedad. Doctores Gómez de Liaño, Guasp, Arruga, Murube y Castiella, recibid la insignia de oro de la Sociedad y lucidla con orgullo.
También creemos que es de justicia premiar públicamente a Audiovisual y Marketing, S. L., con esta placa conmemorativa en atención a su labor de administración y gestión de la SEE.
La junta directiva actual se propuso desde su nombramiento celebrar el XXV Aniversario de la Sociedad con un Congreso Internacional. Aunque el posible éxito científico del Congreso no lo podremos evaluar hasta la finalización del mismo, creemos que tanto la calidad de los conferenciantes invitados como el número de comunicaciones, posters y vídeos que se van a presentar hacen suficientemente atractiva la reunión.
Quiero agradecer a las firmas comerciales su colaboración durante estos 4 años, y de forma especial a las presentes en este Congreso.
A todos los participantes y al público presente gracias por venir a Madrid a festejar el 25 Aniversario de la SEE con este Congreso, el cual declaro inagurado.