Acta Estrabológica


EDITORIAL

PUESTA DE LARGO

"Agradece a la llama su luz,
pero no olvides el pie del candil que,
constante y paciente,
la sostiene en la sombra"

Rabindranath Tagore

"Amicus Plato, sed magis amica veritas"

 

"Acta Estrabológica" se viste de largo y ancho (247x177 mm), éste es el nuevo formato con el que se viste nuestra revista. Con veinticinco números cumplidos y, esperemos, muchos más por cumplir, "Acta Estrabológica" se pone traje nuevo para recibir al tercer milenio y despedir al que, con prisa, se va por el sumidero del tiempo. Y para demostrar esta prisa valgan dos ejemplos: primero, cuando "Acta Estrabológica" ve la luz por primera vez, el PC es un partido político (ilegal y clandestino), y ahora es la herramienta con la que escribo esto, con dos años de antigüedad y ya completamente obsoleta; y segundo, ¿cuánto duraba un verano cuando teníamos siete, ocho o nueve años? ¡cuatro veces más, por lo menos, que el de este año!

Pero que el traje no se nos vuelva mortaja (toco madera, que soy de Cádiz). Y para eso me viene al pelo aquello de Juvenal: "mens sana in corpore sano" (no "corpore in sepulto", que decía el otro), por lo que voy a recomendar unos ejercicios para mantener la salud del cuerpo con la del alma.

Para abordar esta revolución, presente y venidera, hemos de hacer una puesta a punto de nuestras vertientes temporales. Me explico: la vertiente del pasado, reflexionando sobre las enseñanzas de nuestros maestros, sobre nuestros aciertos y nuestros errores; la del presente, la de nuestra práctica médica diaria, con la adaptación a las nuevas técnicas y tecnologías, dando sentido a aquello de "información+experiencia" "conocimiento" "sabiduría"; y la del futuro, asomándonos a él, intentando averiguar por donde vienen los tiros, que diría el castizo, e integrándonos en ese cerebro planetario con conexiones de fibra óptica, que llaman "La Red" (creo que la llaman así porque nos va a pescar a todos).

Tan profunda ha de ser esta puesta a punto que debemos modificar hasta esa vertiente fantástica, ese componente "peterpaniano" (perdóneseme el término) que todo estrabólogo debe tener y que nos acerca, a veces, a nuestros pacientes más jóvenes.

Hasta en este espacio se imponen los cambios. Dejemos el puñal de Peter Pan y tomemos la espada láser de un caballero Jedi, así como en la vida real nos avezamos en el uso del láser excimer o la toxina botulínica. Cambiemos a Campanita por Barbarela (esto, lo suscribiremos muchos), al Capitán Garfio por Hans Solo (esto, muchas) y salgamos del país de Nunca Jamás para formar la Patrulla Galáctica, pero, eso sí, vistiéndonos de largo y ancho (247x177 mm).

Diego Puertas Bordallo
Director de "Acta Estrabológica"