Acta Estrabológica
PUERTAS BORDALLO D3, PÉREZ GORRICHO B2, JIMÉNEZ SERRANO C3, SÁNCHEZ APARICIO JA4, FONOLLÁ GIL M2
PARÁLISIS DEL VI PAR COMO DEBUT DE NEUROCISTICERCOSIS*,1
* Comunicación
presentada en el XV Curso Básico de Estrabología (Zaragoza,
1997).
1. Hospital Infantil "Niño Jesús". Madrid.
2. Licenciado en Medicina y Cirugía. Médico residente de
Oftalmología.
3. Doctor en Medicina y Cirugía. Médico especialista de
Oftalmología.
4. Licenciado en Medicina y Cirugía. Médico especialista de
Oftalmología.
RESUMEN
La cisticercosis es una zoonosis debida a la infección por la larva enquistada cisticercus cellulosae, del helminto Tenia Solium. Estas larvas tienen un especial tropismo hacia el ojo, tejido subcutáneo, músculo estriado y SNC. Se estudia el caso de una niña de 5 años de edad, que acude por parálisis del VI par derecho y discreto III par, nistagmus e hiperemia conjuntival. El estudio de imagen (IRM craneal) era compatible con cisticercosis.
Se instauró tratamiento con Albendazol, observándose importante mejoría clínica que se acompaña de franca disminución de las lesiones en la IRM.
PALABRAS CLAVE: Cisticercosis, zoonosis, parálisis, albendazol.
VI CRANIAL NERVE PALSY AS INITIAL SYMPTOM OF NEUROCYSTICERCOSIS
SUMMARY
Cysticercosis is a zoonosis caused by infestation with cisticercus cellulosae, the encysted larval stage of the helminth Taenia Solium. These larvae have a special tropism to the eye, subcutaneous tissue, striated muscle and CNS. We study the case of a 5 years old girl that consulted for a complete VI and a slight III cranial nerve palsy, nystagmus and conjuntival hyperemia. The cranial MRI was suggestive of Cysticercosis.
It was instaured treatment with Albendazol and it was observed a clinical improvement and reduction of the MRI lesions.
KEY WORDS: Cysticercosis, zoonosis, palsy, albendazol.
INTRODUCCIÓN
La cisticercosis es una zoonosis, endémica en muchos paises no desarrollados (Fig. 1), debida a la infección por la larva enquistada Cisticercus cellulosae, del helminto Tenia solium. Las larvas tienen un especial tropismo hacia el ojo, tejido subcutáneo, músculo esquelético y sistema nervioso central (Fig. 2) (1). La incidencia de la neurocisticercosis en España varía según los autores, entre el 0.6 y el 6% de las lesiones expansivas intracraneales. Al oeste peninsular (Extremadura) (Fig. 3) corresponde el mayor número de casos, y la causa del 6,3% de los casos de epilepsia en esta zona. El 50% de las neurocisticercosis cursa de forma asintomática y con serología negativa; su hallazgo es necrópsico. De las cuatro formas básicas: parenquimatosa, ventricular, cisternal y mixta, la forma ventricular es la más rara (0,7% del total). La serología ELISA en LCR tiene una sensibilidad del 50% frente a la serología EITB (enzyme-linked inmunoelectrotransfer glycoprotein blot) que tiene una sensibilidad del 90% (2).
OBJETIVOS
Se describen las características epidemiológicas clínicas y neurorradiológicas, así como, se destaca el interés que puede tener la presentación del caso y la actitud terapéutica. La neurocisticercosis esta asociada a secuelas neurológicas como hidrocefalia y epilepsia, aunque tiende a una remisión espontánea sin afectación neurológica (3, 4).
MATERIAL Y MÉTODOS
Se trata de una niña de 5 años que acude a consulta por parálisis del VI par derecho y discreto III par, nistagmus e hiperemia conjuntival. Sin antecedentes de interés, vivienda en Madrid. Acude con frecuencia a Extremadura (Navalmoral de la Mata) donde residen sus abuelos. Hemograma y LCR (x2) normales. PPD (Mantoux): 25 mm. Rx de Tórax: normal. Serología toxoplasma (x2) (IFI), hidatidosis (x2) (IHA), y cisticercosis (x2) (ELISA IgG y ELISA antígeno) en suero y LCR negativos. ADA y Lowenstein en LCR: negativos. RMN (Figs. 4 y 5) en tres oportunidades compatibles con cisticercosis.
Recibe dos semanas de tratamiento con albendazol (15 mg/Kg/d/12 h). A la semana se aprecia una importante mejoría clínica que se acompaña de una franca disminución de las lesiones por RMN (Figs. 6 y 7). La tolerancia a la medicación fue buena. Al terminar el ciclo continuó en profilaxis con isoniacida. Dada la importante reducción de las lesiones (Figs. 8 y 9), y corrección de la alteración de los pares craneales afectados se aplaza el tratamiento neuroquirúrgico.
CONCLUSIONES
La neurocisticircosis puede debutar con una alteración en la motilidad ocular extrínseca por afectación de pares craneales.
En nuestro caso, el tratamiento con albendazol ha resultado eficaz, mejorando tanto la situación clínica como las imágenes neurorradiológicas. No ha sido preciso tratamiento quirúrgico.
En la revisión de la literatura llama la atención las dificultades de manejo de la cisticercosis al desconocerse su historia natural, su pronóstico y las pautas terapéuticas definidas (5).
BIBLIOGRAFÍA
1. Gross J, Gross FJ, Friedman A.: Sistemic Infectious and Inflammatory Diseases. In: Tasman W and Jaeger EA, eds. Duane´s Clinical Ophthalmology, rev. ed. Philadelphia. JB Lippincott, 1995; 5(33).
2. García-Albea E.: Cisticercosis Cerebral. Aran: Madrid. 1991.
3. Lowichk A, Ruff AJ.: Parasitic infections of the central nervous system in children. Part III: Space-occupying lesions. J. Child Neurol. 1995; 10: 177-190.
4. Altman NR.: Intracranial infection in children. Top. Magn. Reson. Imaging. 1993; 5: 143-160.
5. Geme JW, Maldonado Y, Enzmann D, Hotez PJ, Overturf GD, Schantz PM.: Consensus: diagnosis and management of neurocysticercosis in children. Pediatr Infect Dis J. 1993; 12: 455-461.