Acta Estrabológica 1998
ACÓN ROYO MD, VÉLEZ LASSO E, FERNÁNDEZ DEL COTERO MUNOZ JN, FERNÁNDEZ DEL COTERO MUNOZ A
ESTUDIO DE FUNCIÓN VISUAL EN LOS ESCOLARES DE UNA ZONA RURAL DE CANTABRIARESUMEN
Objetivo: Realizar un estudio de función visual y detección de posibles ambliopías, a modo de "estudio piloto", entre los niños desde los 4 a los 16 años de una zona rural de Cantabria.
Material y métodos: Valoración de 8 parámetros de agudeza visual, refracción computerizada y función binocular en 701 escolares, sobre un total de 794, del Valle de Carriedo.
Resultados: Se obtuvo que 275 niños (39,22%) presentaban alteración en uno o más de uno de los parámetros evaluados, y que 122 escolares (17,4%), presentaban una agudeza visual inferior a 0,80 en uno o en ambos ojos. Sólo 57 niños (8,1%) usaban corrección óptica y habían sido vistos ocasionalmente por el especialista.
Conclusiones: El índice de disfunciones visuales en esta área de Cantabria, considerando de forma especial el número de agudezas visuales deficientes, es muy elevado. Este dato, aunque no represente de forma global el estado de salud visual de los escolares de Cantabria, sí debería ser tenido en cuenta en la planificación educativa y sanitaria de nuestra región, debido a la repercusión negativa que una deficiente función visual ejerce sobre el desarrollo y rendimiento escolar.
PALABRAS CLAVE: Función visual, ambliopía, escolares.
VISUAL FUNCTION STUDY IN SCHOLASTICS, IN AN AREA OF CANTABRIA
SUMMARY
Objective: We make a study of visual function detecting possible amblyopia among children age from 4 to 16 years, located in a rural area of Cantabria.
Matherial and methods: We valued 8 parameters of visual acuity computericed refraction and binocular function in 701 childrens at school age out of a total number of 794, of Carriedo Valley. Results: The results were the following: 275 children (39.22%), showed disturbance in one or more of the parameters evaluated, and 122 scholastics (17.4%), showed a visual acuity lower than 0,80 in one or both eyes. Only 57 children (8.1%), had refractive correction and had been occasionally seen by specialist.
Conclusions: The index of visual dysfunction in this area of Cantabria, is very high, if we look at the low rates of visual acuity. Although these results don't represent the health level of children at school age in Cantabria they should be taken into account when making the health and educational planning in our region, as visual function can have a negative influence on the school development.
KEY WORDS: Visual function, amblyopia, scholastics.
INTRODUCCIÓN
El interés por la visión y sus posibles problemas en los alumnos que inician su escolarización o que ya la han comenzado hace tiempo, es un tema que preocupa tanto a los profesionales de la oftalmología como a los padres y educadores, debido a la gran repercusión que sobre el aprendizaje y el rendimiento escolar puedan tener diversas disfunciones.
Partiendo de la premisa de que la salud del colectivo escolar debe ser atendida dentro de la política sanitaria de cada comunidad, consideramos que la realización de exámenes visuales periódicos en la población escolar, que no se limiten únicamente a la medición de la agudeza visual, es absolutamente necesaria. Estos programas, que deben evaluar sobre todo una "calidad de visión", han de poderse realizar de una forma racional, cómoda y económica que permita la rápida detección, y el posterior tratamiento, de las diversas afecciones en los plazos en los que éstas puedan ser reversibles. En nuestra práctica clínica diaria, venimos observando, que, al margen de los grandes defectos refractivos o de los estrabismos de gran ángulo, fácilmente detectables desde los primeros años de vida y que pueden inducir ambliopía, existen otros defectos "menores", que también causan problemas de calidad de visión, sobre todo llegada la edad en la que el buen rendimiento escolar va acompañado de un elevado número de horas de estudio y de trabajo en visión cercana. En esta situación, los microestrabismos, las forias, las hipermetropías compensadas a base de un esfuerzo constante de acomodación, nos llevan a la aparición de sintomatología subjetiva tal como cefaleas, escozor de ojos, visión borrosa, que conlleva una mala concentración en el estudio y, por consiguiente, un posible mal rendimiento escolar. Con el propósito de conocer el índice de posibles disfunciones, tanto manifiestas como solapadas, en los escolares de nuestra región, diseñamos un programa de detección de este tipo de afecciones que puede ser aplicado como control de calidad visual en cualquier nivel de escolarización, a la vez que nos permite conocer la incidencia de determinadas alteraciones visuales en los escolares de educación infantil, de primera y segunda enseñanza.
SUJETOS, MATERIAL Y MÉTODOS
El estudio se llevó a cabo durante el curso escolar 1996-97 entre los escolares de los colegios públicos y privados de los municipios del Valle de Carriedo: Villacarriedo, Selaya, Santibáñez, Aloños, Abionzo, Tezanos, Saro, Lerana, Coterillo y Pedroso. Este hermoso valle interior, situado a unos 40 Km de Santander, fundamenta su economía en la ganadería de vacuno. Su número de habitantes es de aproximadamente 3.000, de los cuales 790 son escolares con edades comprendidas entre los 4 y los 16 años. El proyecto fue dado a conocer a la Delegación provincial del Ministerio de Educación y Cultura, alcaldías de los diferentes municipios y directores de los centros educativos. Por parte de todos ellos obtuvimos la debida autorización y una gran acogida a la iniciativa. Decidimos elaborar una batería de pruebas seleccionadas en función de su simplicidad de manejo y que pudieran ser aplicadas con objetividad en cualquiera de las edades sometidas a estudio. Con ellas se debía poder evaluar, además de la agudeza visual, el grado de alineación de ejes visuales y la función binocular. Decidimos también introducir una prueba de despistaje para hipermetropías que cursan con una buena agudeza visual de lejos pero a expensas de un sobresfuerzo acomodativo es decir, la valoración de la agudeza visual de lejos con una corrección positiva de (+1). Además, y dada la facilidad de transporte e instalación de un autorrefractómetro, y lo sencillo de su manejo en los niños, consideramos que la valoración de la refracción sería un dato que nos ayudaría a emitir un diagnóstico de presunción más objetivo en determinados defectos de refracción.
A los padres de cada niño les fue enviada una carta en la que se les solicitaba su autorización firmada para la realización de la exploración a sus hijos. En ellas se detallaba el objetivo del proyecto, así como la inocuidad de la exploración, en la que no se utilizarían técnicas invasivas ni fármacos de ningún tipo. Además se garantizaba la confidencialidad de los resultados obtenidos y la gratuidad de la exploración. En esas mismas hojas, los padres debían contestar a una pequeña encuesta que hacía referencia a la posible presencia de sintomatología de tipo objetivo o subjetivo, que unida a la valoración de los resultados obtenidos en la exploración, nos podían ayudar más en la evaluación de cada caso.
La batería de pruebas utilizada fue la siguiente:
1. Agudeza visual de lejos con cada ojo (Test de E de Snellen).
2. Agudeza visual de lejos con cada ojo con corrección (+1).
3. Cover test.
4. Valoración de motilidad ocular.
5. Medición del punto próximo de convergencia.
6. Test de Worth.
7. Test de Randot.
8. Refracción mediante autorrefractómetro NIDEK AR-800.
Se consideraron criterios de normalidad:
1. Agudeza visual de lejos igual a 1,0 en cada ojo. Entre los 4 y los 6 años se consideró como normal una agudeza visual superior a 0,8 en cada ojo.
2. Agudeza visual con (+1) inferior a 1,0 en cada ojo. Si el niño conseguía igualar o mejorar la visión obtenida sin la corrección, implicaba la posibilidad de una hipermetropía.
3. Cover test en ortoforia, evaluado en posición primaria de la mirada.
4. Movimientos oculares coordinados. suaves y precisos.
5. Punto próximo de convergencia entre 3 y 5 cm.
6. Cuatro luces en el test de fusión de Worth.
7. Test de estereopsis de Randot con 100".
Para la realización de la exploración se utilizó un material muy simple compuesto por optotipos de E de Snellen en carta que se coloca sobre una pared a cinco metros del sujeto, montura de prueba con cristal de (+1), oclusor, varilla para movimientos oculares y punto próximo de convergencia, linterna de Worth con gafas rojo/verde y test de Randot con gafas polarizadas. La exploración se llevó a cabo en los propios colegios en donde sólo se requería para la realización de la exploración un aula con al menos 5 metros de longitud, buena iluminación natural y un punto de corriente de 220 voltios para el funcionamiento del autorrefractómetro.
Se elaboraron informes personalizados con los resultados obtenido con cada niño, en los que se hicieron constar los valores obtenidos al lado de los considerados normales en cada parámetro evaluado. En cada caso se emitió una valoración que podía ser de "normalidad", o de "posible disfunción visual", indicando en este último supuesto la recomendación de acudir a su oftalmólogo habitual para determinar un diagnóstico de certeza. Cada informe se entregó en sobre cerrado personalizado a cada niño. Una copia de cada uno de estos informes fue entregada a los directores de los correspondientes centros educativos como documento confidencial de consulta para aquellos profesores que desearan utilizar dicha información para conocer un poco mejor la calidad de visión de sus alumnos en favor de un mejor rendimiento escolar. Al finalizar el proyecto se realizó una charla para directores de los centros, profesores, padres y autoridades de los municipios, en la que se dieron a conocer de forma global los resultados obtenidos y se aclararon las dudas que a cada cual se le hubieran podido plantear desde sus diferentes ámbitos.
RESULTADOS
La muestra a estudiar la componían
un total de 794 escolares, con rango de edad entre los 4 y los 16 años. De entre todos
ellos, obtuvimos la debida autorización paterna para poder realizarles la exploración,
en 746 casos. Esto supuso un índice de aceptación del proyecto por parte de la
población del 93,95%.
El porcentaje global de disfunciones visuales detectadas (39,22%), supera en gran medida cualquier resultado de los obtenidos en estudios de corte similar, y en los que la frecuencia de este tipo de alteraciones oscila según autores: 12,9% de Gil de Gómez (1) y el 16,05% de López-Alemany (2). En este dato conviene resaltar que, en este grupo de posibles alteraciones, hemos incluido también aquellos casos de agudeza visual igual a la unidad y que se mantiene al colocar la corrección (+1) (11,12%). En el caso de no tener en consideración esta puntualización, el índice de disfunción visual sería de 28,1%, que en cualquier caso resulta muy elevado. Las anomalías de la agudeza visual,es decir posibles ambliopías, resultaron ser un 12,8%, dato algo menor que la reflejada por López Alemany (14,05%) en un estudio de análisis visual sobre 299 escolares en el País Valenciano (3) 0 el 9% referido por Expósito (4). Sin embargo, los valores de ambliopía profunda (agudeza visual inferior a 0,5) suponen un 5,9%, cifra realmente elevada comparada con cualquier estudio en donde se suele situar este valor en torno al 3%. El índice de estrabismos observados (5,7%) es sin embargo inferior a la descrita por Gil de Gómez en su trabajo realizado sobre 1.382 escolares en Sta. Cruz de Tenerife, en donde el resultado era de 7,1% (1). El uso de corrección óptica que obtuvimos en nuestro estudio fue de 8,1%, mientras que López Alemany encontró un 17,6% (3) y 15,05% (2) respectivamente en dos trabajos diferentes pero dentro de la mismas línea de estudio. El grado de aceptación del proyecto por parte de los padres ha sido muy satisfactorio, equiparándose a los obtenidos por Delgado y Zato (86%) (5) o Expósito (97%) (4), lo que implica el interés que suscita en cualquier zona, sea rural o urbana, este tipo de proyectos que abogan por mejorar la cultura sanitaria y una demanda de servicios sanitarios que permitan una detección y un tratamiento precoz de cualquier alteración.
CONCLUSIONES
1. El índice de alteraciones visuales detectadas en el estudio realizado a los escolares del Valle de Carriedo, refleja una deficiente calidad de visión en los mismos.
2. Consideramos que la realización de estudios visuales entre la población escolar es muy positiva y, considerada necesaria por la población, por la detección precoz y tratamiento inmediato de posibles alteraciones.
3. Las campañas de detección de anomalías visuales deberían estar institucionalizadas y formar parte del plan educativo y sanitario de cada región.
BIBLIOGRAFÍA
1. Gil de Gómez J: Detección de anomalías oculares. Comunicación presentada en el IX Congreso de la Sociedad Española de Estrabología. Madrid. 1986.
2. López Alemany A: Análisis visual de una comunidad escolar del País Valenciano. An Soc Ergof Esp. 1994; 23: 47-53.
3. López Alemany A: Resultados del análisis visual y auditivo de nan población escolar de la comarca de Enguera-La Canal de Navarres de la Comunidad Valenciano. Ver y Oir (julio-agosto). 1994: 45.
4. Expósito A: Resultados de la I Campaña Local de prevención de la ambliopía. Arch Soc Españ Oftalmol. 1991; 61: 427-430.
5. Delgado A, Gómez de Liaño MA: Valor epidemiológico de la encuesta en prevención visual. Arch Soc Españ Oftalmol. 1992; 62: 287-294.