Acta Estrabológica 1999


ARIAS LÓPEZ MC, GARCÍA GARCÍA N, LANUZA GARCÍA A

ESPECTRO ETIOLÓGICO DE LA DIPLOPíA EN EL HOSPITAL: EVOLUCIÓN Y TRATAMIENTO


RESUMEN

Objetivo: Conocer el espectro etiológico de la diplopía en nuestro medio y su resolución, para lo que hemos revisado 76 pacientes con visión doble, que acudieron entre julio y noviembre de 1997, al Servicio de Oftalmología del Hospital General de Castellón.

Método: Se realizó historia clínica, con antecedentes generales y oculares Exploración ocular básica. Exploración específica con estudio de la motilidad y sensorialidad. Campo visual y exploraciones especiales (TAC y RMN), si procedió.

Resultado: La etiología fue vascular en 18 pacientes (23,6%), descompensación de desviaciones antiguas en 18 (23,6%), traumática en 13 (17,1%), postcirugía en 9 (11,8%), refractiva en 6 (7,8%), tumoral u oncológica en 4 (5,2%), tiroidea en 3 (3,9%) iatrogénica en 3 (3,9%) y otras causas en 2 casos (2,6%).

Dieciocho pacientes (23,6%) se curaron espontáneamente y 10 (13,1%) con refracción. Otros 14 (18,4%) además de la refracción necesitaron prismas, de los que 3 siguen con diplopía. A 13 (17,1%) se les practicó cirugía sola o seguida de prismas, de los que 12 controlan su diplopía y uno sigue viendo doble. En 5 pacientes (6,5%), se administró toxina botulínica con resultados aceptables. Tres recibieron tratamiento oncológico. Los 13 restantes (17,1%), no se trataron por diferentes motivos.

Conclusión: Un porcentaje importante de diplopías (36,8%), por su benigna evolución, puede ser resuelto por el oftalmólogo general con unos mínimos conocimientos y una meticulosa refracción. La exploración de la motilidad debe incluirse en el protocolo previo a la cirugía de la catarata. La toxina botulínica puede ser útil en algunos casos de restricción.

PALABRAS CLAVE: Etiología diplopía, toxina botulínica en estrabismo restrictivo, diplopía postquirúrgica de la catarata, descompensación estrabismo antiguo.

 

ETIOLOGYC SPECTRUM OF DIPLOPIA IN HOSPITAL: EVOLUTION AND MANAGEMENT

SUMMARY

Purpose: This paper describes the etiologic spectrum of diplopia in a General Hospital of Castellón.

Material and methods: Seventy six patients with diplopia were studied between June-November 1997. Careful history was take including the patients past and recent medical dates. In addition basic ocular evaluation, motility examination and sensory testing was performed. Visual field, CT scan and IRM when it was necessary.

Result: The etiology of diplopia was vascular disease in 18 patients (23.6%), decompensated long-standing deviation in 18 patiens (23.6%), following trauma in 13 patients (17.1%), after cataract surgery in 9 patients (11.8%), refractive error in 6 patients (7.8%), tumoral or oncologic cause in 4 patients (5.2%), thiroid eye disease in 3 patients (3.9%), yatrogenic in 3 patients (3.9%) and miscellaneous in 2 patients (2.6%).

Eighteen patients (23.6%) recovered fully without treatment (vascular and trauma causes). Relief of diplopia in 10 patients was accomplished with glasses prescription. Fourteen patients (18.7%) required prism, 3 of them are still diplopic. Thirteen patients (17.1%) underwent surgical correction, five of them needed prism and one is still diplopic. Five patients (6.5%), were alleviated with botulinum therapy. Three patients improved with oncology therapy. The remaining thirteen (17.1%) were untreated.

Conclusion: A large percentage (36.8%) of diplopias because its benign condition may be resolved by general ophthalmologist with careful refractive correction.

Evaluation motility should include the workup patient with cataract.

Botulinum therapy may be useful in problematics patiens with restrictive strabismus.

KEY WORDS: Etiology diplopía, botulinum therapy in restrictive strabismus, diplopia after cataract surgery, descompensated long-standing deviation.


INTRODUCCIÓN

Pretendemos conocer el espectro etiológico de la diplopía en nuestro Hospital, donde se implican varios Servicios en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes. Este seguimiento, en unos casos queda confiado al neurocirujano, neurólogo, internista, etc., en otros hay colaboración mutua y en numerosas ocasiones es de total incumbencia del oftalmólogo, estando en nuestras manos desdramatizar situaciones de diplopía aguda a través de una historia clínica detallada y exploración, que hacen innecesarias pruebas diagnósticas mayores.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Hemos estudiado 76 pacientes con visión doble que acudieron al Servicio de Oftalmología del Hospital General de Castellón entre Junio y Noviembre de 1997.

Elaboramos el siguiente protocolo. Historia clínica y exploración básica: con agudeza visual, refracción, presión intraocular en mayores de 40 años y fondo de ojo. La exploración específica incluyó estudio de la motilidad y de la sensorialidad, utilizando filtro rojo, barra de prismas, Cruz de Maddox, pantalla de Lancaster, cristales de Bagolini, TNO y sinoptóforo. Se practicó sinoptometría en estrabismos verticales y parálisis del IV par. También se realizó campo visual, TAC y RMN en los casos oportunos.

Treinta pacientes (39,4%) procedían de oftalmólogos del Centro de Especialidades, 13 pacientes (17,1%) del Servicio de Urgencias del Hospital, otros 13 pacientes (17,1%) de Medicina Interna, 12 (15,7%) de Neurología y 8 pacientes (10,5%) de Neurocirugía.

Se trataba de 43 hombres (56,5%) y 33 mujeres (43,4%), cuya edad media fue de 52 años (10-75). La diplopía era continua en 46 pacientes (60,5%) e intermitente en los otros 30 (39,4%).

En cuanto a la patogenia, han predominado las parálisis de pares craneales contabilizando un 61,8% entre afectaciones del IV, VI, III pares y supranucleares. El resto (38,2%), fueron diplopías monoculares, impedimentos a la fusión, forias descompensadas, estrabismos restrictivos y cambios de fijación en amblíopes (Fig. 1).

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Fig. 1. Grupo patogénicos de la diplopia.

P: parálisis; D: diplopia; I fusión: impedimento fusión; E: estrabismo; C fijación: cambio fijación.

Las causas más frecuentes fueron vascular (23,6%), descompensación de desviaciones preexistentes (23,6%) y traumatismos (17,1%) seguidas por postcirugía de la catarata (11,8%). La figura 2 nos muestra todas las causas y el número de cada una de ellas.

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Fig. 2. Grupos etiológicos de la diplopia

Vasc: vascular; Post-c: postcirugía.

De todos los grupos etiológicos vamos a destacar las diplopías postcirugía de la catarata ya que el paciente nos identifica como "responsables". Dos pacientes eran anisométropes miopes con cataratas monoculares antiguas, pero con catarata bilateral en el momento de la cirugía. La emetropización del ojo peor, produjo un cambio de fijación y una diplopía intermitente de origen sensorial. Un caso se resolvió con la cirugía del ojo fijador y en el otro paciente, la desgraciada aparición de hemorragias vítreas de repetición en el ojo antiguamente fijador, "resolvió" el problema.

Los otros casos fueron, una diplopía por exceso de anestésico peribulbar, una parálisis del oblicuo superior descompensada antes de la cirugía y un pucker macular descubierto después de la cirugía del cristalino. Los restantes han sido endoforias simples o con pequeños componentes verticales y torsionales, que han evolucionado bien con refracción simple y/o prismas correctores del componente horizontal y/o vertical lo que sugiere que la alteración torsional era más sensorial que motora (1).

Otras diplopías que han merecido nuestra atención son las de origen restrictivo:

Tres de ellas eran miopatías tiroideas, de las que se intervienen dos, una con buenos resultados y la otra no.

Pero los más interesantes son dos pacientes con restricción iatrogénica:

En un caso, el tratamiento de un melanoma coroideo con braquiterapia de Iridio 192 extraescleral, produjo una cicatriz en recto lateral de ojo derecho y una ET de 14 Dp, con brida a la abducción. Se intentó la exploración quirúrgica del recto lateral con anestesia tópica, ante la negativa de la paciente a una anestesia general, desistiendo finalmente por falta de colaboración. En un segundo tiempo, se inyectan 6 U de toxina botulínica en recto medio de dicho ojo derecho, quedando sin diplopía en posición primaria, en visión próxima. En visión lejana necesitó un prisma de base temporal de 6 Dp.

El otro paciente era un síndrome de Marfan operado de cataratas y de desprendimiento de retina de ambos ojos quedando el ojo derecho con una ET de 26 Dp y una hipotropía de 4 Dp. La ducción forzada fue positiva en recto lateral y en recto medio, mayor en este último. Ante la complicada cirugía que se presumía, por ser un ojo miope operado dos veces, se inyectaron 7,5 U de toxina botulínica en recto medio derecho, desapareciendo la diplopía y quedando una exoforia de lejos en ojo izquierdo que controla con la fusión. También se compensó la hipotropía.

Hubo tres curiosos casos de diplopía en pacientes hematológicos:

Una leucosis linfoide aguda, debutó con una paresia del VI par izquierdo por infiltración orbitaria.

Un linfoma no Hodgking, presentó afectación del SNC con parálisis de la elevación y déficit bilateral de la abducción (Figs. 3 y 4).

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Fig. 3. Parálisis supranuclear con déficit bilateral de la elevación y de la abducción, en linfoma no Hodgking
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Fig. 4. Caso de la figura 3, después del tratamiento oncológico, con mejoría de la abducción
.

Otro linfoma no Hodgking con afectación multisistémica y paresia del III par izquierdo.

Los tres mejoraron con tratamiento oncológico.

 

TRATAMIENTO Y RESULTADOS

En las figuras 5 y 6 se muestran los tratamientos aplicados y los resultados.

Trece pacientes (17,1%), no se trataron por diferentes motivos: Cinco de ellos por mal estado general, traumatismos craneales y pacientes neuroquirúrgicos. Una parálisis supranuclear tampoco recibe tratamiento. Tres pacientes se resuelven por neutralización y cuatro rechazan el tratamiento.

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Fig. 5. Tratamientos aplicados. C. espontánea: curación espontánea; Ref: refracción; Pris: prismas; T. Botu: toxina botulínica; Cir: cirugía; T. oncológico: tratamiento oncológico
.

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Fig. 6. Resultados
.

 

DISCUSIÓN

Hemos visto como la mayoría de las veces un acontecimiento o enfermedad (traumatismo, ACV, diabetes, hipertensión, tumor, etc.), ha marcado el comienzo de la diplopía, y la exploración ha mostrado un patrón motor claramente parético. Sin embargo en un 31,5% de pacientes, la diplopía apareció sin causa aparente en pacientes sanos, por descompensación de un estado preexistente, como las paresias del IV par antiguas (Figs. 7 y 8), las forias horizontales descompensadas o bien pequeñas desviaciones en las que ha predominado el factor sensorial.

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Fig. 7. Parlálisis oblicuo superior descompensada
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Fig. 8. Parálisis de la figura 7 después de la cirugía
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La situación de estrabismo descompensado es necesario identificarla para evitar exploraciones más costosas y agresivas, lo que nos es sugerido por (2):

Las pequeñas desviaciones no se objetivan a veces en una simple exploración de la motilidad que parece normal y hay que provocarlas disociando al paciente, con cristal rojo o bien con la pantalla de Lancaster.

Los factores que descompensan los estrabismos preexistentes, son impedimentos a la fusión que provocan la diplopía:

1. Disminución de las amplitudes fusionales horizontales con la edad, como la insuficiencia de convergencia tipo exoforia y el exceso de convergencia tipo esoforia, frecuentes en la presbicia (2).

2. Pérdida de la capacidad o reserva acomodativa, cambios refractivos y enfermedades debilitantes (2).

3. La deprivación monocular sensorial por una oclusión prolongada, siendo el caso más frecuente la catarata unilateral o bilateral asimétrica, que produce una disparidad en la estimulación retiniana de la luz y el color (3,4).

4. Asimetrías igualmente en la forma y nitidez de los objetos en las enfermedades maculares (maculopatía en cellofan, DMAE, alteraciones maculares en los desprendimientos de retina, etc.), en las que la desorganización de los fotorreceptores, descoloca las áreas retinianas correspondientes, produciendo una disrupción periférica de la fusión, que puede ser transitoria o no (5,6).

 

CONCLUSIONES

La refracción ha solucionado un alto porcentaje de diplopías de evolución benigna (36,8%), ya que facilita y potencia los mecanismos fusionales. La refracción es imprescindible para realizar la exploración sensorial.

Somos más prudentes en la cirugía de la catarata en pacientes anisométropes y realizamos biometría bilateral sistemática aunque la catarata sea monocular. En el protocolo previo a la cirugía de la catarata incluimos el estudio de la motilidad. Advertimos en el consentimiento informado de la cirugía de la catarata la posibilidad de diplopía en algunos casos.

La toxina botulínica puede ser útil en estrabismos restrictivos, cuando la opción quirúrgica plantea problemas. Pensamos que en los dos casos relatados, se produjo una reestructuración de los músculos del ojo sano, como secundarismo a la paresia transitoria producida por la toxina en el ojo afectado.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Von Noorden GK: Cyclovertical deviations. In: Von Noorden GK. Binocular Vision and Ocular Motility. St. Louis, Mo: Mosby-Year Book. 1980: 329-337.

2. Avilla CWCO: Decompensated Strabismus in adults. Am Orthopt J. 1994; 44: 39-49.

3. Pratt-Johnson JA: Fusion ability lost and regained in visual adults. Graefes Arch Clin Exp Ophthalmol. 1988; 226: 111-112.

4. Pratt-Johnson JA: Fusion and Suppresion: Development and Loss. J Pediatr Ophthalmol Strabismus 1992; 29: 4-11.

5. Kushner BJ: Unexpected Cyclotropia Simulating Disruption of Fusion. Arch Ophthalmol. 1992; 110: 1.415-1.418.

6. Hamed LM, Helveston EM, Ellis FD: Persistent binocular diplopía after cataract surgery. Am J Ophthalmol. 1987; 103: 741-744.