| ARCH. SOC. CANAR. OFTAL. 1986-1998 - Nº 9 - ARTÍCULOS ORIGINALES | INDICE |
Cataratas en edad pediátrica. Calculando el poder de la LIO
Cataracts in childhood. Calculating the power of the IOL
GARCÍA DELPECH S, PÉREZ ÁLVAREZ J, REYES RODRÍGUEZ MA, MEDINA RIVERO FJ
RESUMEN
Objetivo: Aunque el procedimiento quirúrgico en las cataratas pediátricas está más o menos establecido, la decisión del poder de la LIO a utilizar en cada paciente no está tan clara, ya que son múltiples los factores a tener en cuenta a la hora de intentar alcanzar la mejor agudeza visual. Presentamos los resultados de un grupo de niños operados de cataratas en nuestro servicio. Describimos el procedimiento quirúrgico y tratamos de revisar y evaluar los métodos que estamos utilizado para escoger el poder de la LIO en niños.
Métodos: Utilizamos la fórmula SRK para obtener el poder de la LIO, y después realizamos una modificación en función de la edad del paciente. Todos los métodos están descritos en el trabajo.
Resultados: Las refracciones obtenidas eran bastante similares a las esperadas, mediante el método que hemos utilizado. Presentamos una tabla con todos los resultados.
Conclusiones: Los métodos que hemos utilizado para elegir el poder de la LIO, tratando así de reducir la ambliopía, parecen ser útiles en función de los resultados presentados.
Palabras clave: Catarata, ninos, implantación de lente, procedimiento quirúrgico.
SUMMARY
Objective: Although surgical procedure in cataract in children are more or less established, the decision of the power of the IOL's to use in each patient is not so clear, because they're multiple factors to consider trying to reach the best visual acuity. We presented the results of a group of children operated of cataract in our department. We describe the surgical procedure and we try to revise, and also to evaluate, the methods that we are using to choose the power of the IOL in children.
Methods: We used the SRK to obtain the power of the IOL, and then we make a modification according to the age of the patient. All the methods are described in the paper.
Results: Refractions obtained were quite similar to those expected, with the method that we have used. We present a table with the whole results.
Conclusions: The methods that we have used to choose the power of the IOL, trying to reduce the ambliopya, seem to be useful in order to the results presented.
Key words: Cataract, children, lens implantation, surgical procedure.
INTRODUCCIÓN
El tratamiento de las cataratas en el niño es un tema que ha ido generando abundante literatura médica a lo largo de los años y si bien últimamente parece que tiende a haber menos controversia en torno a la técnica quirúrgica a utilizar, ésta persiste si de lo que hablamos es de la utilización o no de implante intraocular y todavía es mayor si nos referimos a la potencia y características del mismo (1).
En el presente trabajo tratamos de revisar los métodos que estamos utilizando para decidir el implante a emplear en las cataratas infantiles.
MATERIAL Y MÉTODO
Presentamos datos referentes a pacientes intervenidos en nuestro servicio quirúrgicamente por presentar cataratas en edad pediátrica.
La intervención se lleva a cabo bajo anestesia general, debido principalmente a la edad de los pacientes de los que estamos hablando. La incisión es realizada a nivel escleral, a 3 mm del limbo esclero corneal y tunelizada (con la finalidad de entrar en cámara anterior de una manera valvulada y de reducir al máximo el astigmatismo postoperatorio, así como limitar la posterior necesidad de cortar puntos de sutura).
La técnica quirúrgica utilizada ha sido la misma en todos los casos y ha consistido en una extracción extracapsular del cristalino a través de una CCC (Capsulotomía Circular Continua), con limpieza de masas mediante sistema manual de irrigación-aspiración con BSS. Posteriormente se ha realizado una capsulotomía posterior con vitreotomo, realizándose a través de la misma una vitrectomía anterior. El poder dióptrico de la lente introducida se ha decidido mediante un proceso que explicamos más adelante, y que a su vez estamos sometiendo a estudio en este trabajo. Se cierra con sutura continua de nylon 10/0.
Posteriormente se aplica subconjuntivalmente una asociación de corticoide y antibiótico y se deja un vendaje oclusivo durante 24 horas.

Elección del poder dióptrico de la LIO
Para obtener el poder dióptrico de la lente nos basamos en la fórmula SRKp :
P = A1 - 2,5 L - 0,9Kp
P: poder dióptrico.
A: cte. de la LIO.
L: longitud axial.
K: (K1+K2)/2.
Si L es <20 entonces A1 = A + 3
20-21
A1
= A + 2
21-22
A1
= A + 1
22-24
A1
= A
>24
A1 = A 0,5
El problema que surge en los niños es, principalmente, el que el globo ocular va a estar en continuo crecimiento, por lo que si no tenemos en cuenta esas variaciones a la hora de elegir la lente podríamos influir negativamente en el desarrollo visual y provocar así ambliopías que quizás se podrían haber evitado. Es por esto último por lo que hemos realizado una serie de variaciones a partir de la bibliografía revisada.
En primer lugar, no todos los niños son fácilmente explorables así que, revisando la literatura, decidimos aplicar la fórmula utilizada por Sampaolesi (2) para obtener el largo axial en función de la edad del paciente y así compararla con aquella que obteníamos intraoperatoriamente mediante biometría ultrasónica. La fórmula que da la distribución de largos axiales es:
LA (mm) = 18,7 + 2,245 (log x)
x = edad en meses.
Así, en cuanto al protocolo de trabajo que seguimos, y refiriéndonos al largo axial, lo que hacemos es obtener una medida intraoperatoriamente mediante ultrasonidos, compararla con la del otro ojo, y posteriormente con la que nos daría la fórmula de Sampaolesi ya citada, para así descartar posibles diferencias que influyeran posteriormente en el cálculo de la lente.
En cuanto a los datos referentes a la queratometría, Gordon (3) y cols. presentan en su trabajo una serie de tablas con medias y desviaciones estándar según las edades, que nosotros hemos querido aprovechar. Así, aunque realizamos una queratometría mediante el queratómetro de Javal previa a la cirugía, en aquellos casos en los que no se pueda realizar dicha medida utilizamos los datos indicados por Gordon y cols.
De la aplicación de todo lo anterior, a la ya citada fórmula SRKp, obtenemos la LIO con la que actualmente el niño quedaría emétrope, y a partir de este momento la determinación de la potencia de la lente a utilizar va a ser a su vez distinta en función de la edad del paciente. La lente así será aquella mediante la cual se obtenga una diferencia de refracción en gafas, con respecto al ojo adelfo, igual a los valores que damos en la tabla II.

En el presente trabajo, con el fin de verificar los cálculos realizados para la obtención de la LIO, 2 meses después de la cirugía hemos realizado una esquiascopia y trasladado los datos referentes a la refracción esférica a la tabla en la que presentamos los resultados.
RESULTADOS
Los resultados obtenidos aparecen esquematizados en la tabla III.

Se refieren a 15 casos en los que hemos aplicado las fórmulas y el protocolo presentado anteriormente para escoger la lente intraocular a utilizar, y posteriormente, mediante la realización de una esquiascopia, se ha comprobado el estado refractivo de los pacientes.
En la tabla IV y la figura 1 vemos la relación existente entre la refracción esperada y la obtenida, verificando que las diferencias obtenidas no son importantes.

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Fig. 1. Refracción
esperada/obtenida.
DISCUSIÓN
La cirugía de catarata en niños con implante de LIO es, como hemos dicho, un tema controvertido (4,5). La técnica quirúrgica parece que ha ido adquiriendo un cierto grado de consenso; así por ejemplo, tras los trabajos de Parks (6), parece evidente que la apertura de la cápsula posterior es necesario realizarla intraoperatoriamente. De hecho, en ausencia de apertura capsular posterior, la opacificación secundaria sobreviene en el 100% de los casos antes de los 3 años, y del 45% al 80% de los casos entre los 3 y los 10 años (7). Otro aspecto referente a la técnica quirúrgica, como lo es la importancia de la realización de una vitrectomía anterior, queda demostrado por Chrousos y cols (8).
Por otra parte, del 10% al 38% de la ceguera en niños es debida a las cataratas congénitas (9), lo cual es un dato a tener en cuenta y que nos lleva al tema más controvertido actualmente, la elección del implante a utilizar.
Revisiones importantes como la realizada recientemente por Thouvenin y cols (10) nos indican que una refracción realizada a los 28 meses daba una subcorrección de 5 dioptrías con respecto a lo calculado por la fórmula SRK en las cataratas unilaterales. Así que, si bien autores como Pouliquen (11) indican que el niño puede soportar asinometropías de hasta 5 dioptrías, nosotros hemos tratado de realizar una modificación respecto de la fórmula SRK para intentar limitar dicha anisometropía a un máximo de 3 dioptrías.
Autores como Keech (12) y Taylor (13) sitúan en 10 años la edad límite para la aparición de la ambliopía, en situaciones potencialmente inductoras de la misma y derivadas de pacientes con cataratas congénitas, por eso en la tabla II, referente a la elección del implante según la edad, la edad máxima valorada son los 10 años.
Los resultados presentados confirman cómo, a los 2 meses, las refracciones obtenidas no se alejan demasiado de las esperadas, no siendo en ningún caso la anisometropía superior a 3 dioptrías. Esperamos poder presentar más adelante los resultados referentes a un seguimiento a más largo plazo de ésta y otras series de pacientes.
CONCLUSIONES
La determinación del poder dióptrico del implante a utilizar en la cirugía de las cataratas en niños es un punto clave, en vistas a un buen resultado en cuanto a desarrollo visual y prevención de la ambliopía.
El método que proponemos para seleccionar la potencia de la LIO, tratando de reducir la anisometropía previsible a lo largo del desarrollo evolutivo, parece ser útil en vistas de los resultados presentados.
La fórmula que comentamos respecto del largo axial en función de la edad, así como las tablas de queratometrías, pueden ser una buena referencia cuando la obtención práctica de dichos datos esté dificultada.
BIBLIOGRAFÍA