ARCH. SOC. CANAR. OFTAL. 1986-1998 - Nº 9 - CASOS CLÍNICOS INDICE

Tumor mixoide de partes blandas de la órbita

Myxoid tumour of orbital soft tissue

MARTÍNEZ DE MUNNO J, ABREU REYES P, ÁLVAREZ MARÍN J


RESUMEN

Presentamos el caso de una adolescente de 17 años con tumor mixoide en región orbitaria superior con inflamación del párpado superior y su tratamiento quirúrgico.

Palabras clave: Tumor mixoide, infiltración de tejidos.

 

SUMMARY

We present the case of a teenager of 17 years old with a mixoide tumour in the upper orbital region with inflammation of the upper eyelid and its surgical treatment.

Key words: Mixoide tumour, infiltration of tissues.

 

INTRODUCCIÓN

Los tumores mixoides (de mixo- y el gr. eidos, aspecto semejante al moco), de histogénesis desconocida. Son tumores benignos, de consistencia blanda, y de aspecto mucoide, pero frecuentemente infiltran tejidos vecinos.

Presentamos un caso que consideramos de interés, pues su presentación es muy rara en la órbita, no habiendo encontrado ninguna publicación en la bibliografía.

 

CASO CLÍNICO

Paciente mujer de 17 años de edad sin antecedentes personales de interés que comenzó a notar inflamación y protrusión del párpado superior derecho, no doloroso, con ligero descenso del globo ocular, no diplopia y motilidad ocular normal.

Debido a su evolución fue tratada como una celulitis preseptal y al no obtenerse resultados satisfactorios, es referida a la Unidad de Cirugía Plástica Ocular y de la Orbita de nuestro Hospital. (fig. 1)

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Fig. 1. Estado prequirúrgico.

La exploración oftalmológica demostró la conservación intacta de la motilidad, con agudeza visual y tonometría normales, sin alteraciones del polo anterior y segmento posterior normal.

Ante la sospecha de una lesión tumoral intra-orbitaria, se practicó una tomografía axial computerizada (fig. 2) que demostró un proceso expansivo que ocupaba los 2/3 anteriores del techo orbitario, que parecía infiltrar partes blandas del párpado superior y glándula lagrimal.

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Fig. 2. TAC: obsérvese la infiltración de las estructuras del párpado y glándula lagrimal.

La resonancia nuclear magnética (RNM), confirmó estas imágenes y delimitó con mayor precisión la extensión de la lesión y afectación de partes blandas. (fig. 3).

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Fig. 3. RNM: proyección sagital que demuestra la extensión antero-posterior del tumor.

Procedimos a realizar una orbitotomía superior con incisión dérmica en surco palpebral superior, ligeramente lateralizado hacia el tendón cantal externo.

Se procedió a la extirpación microscópica de la lesión, incluyendo los tejidos infiltrados vecinos, asi como 1/3 de la glándula lagrimal y fibras del músculo orbicular. Se procedió al cierre por planos dejándose un drenaje de Penrosse. (figs. 4 a 7).

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Figs. 4, 5, 6 y 7. Disección y extirpación total del tumor.

La evolución postquirúrgica ha sido favorable, quedando la paciente asintomática, sin déficit motor ni sensorial. (fig. 8).

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Fig. 8. Estado postquirúrgico. Correcta simetría facial.

La TAC y la RNM de control postquirúrgico demostraron la total extirpación de la lesión. (figs. 9 y 10).

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Figs. 9 y 10. TAC y RNM. Ausencia de tumor.

La anatomía patológica demostró células de tipo redondeado, estrellado y fusiformes, inmersas en un estroma muy laxo de tipo mixoide. Las técnicas de inmunohistoquímica dieron negativo para una posible histogénesis neural.

La tinción del abundante material mucoide intercelular, sé positiviza par el Azul Alcián. (fig. 11).

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Fig. 11. Abundante material mucoide.

 

DISCUSIÓN

Los tumores mixoides de partes blandas, se encuentran con frecuencia en músculo de hombro y muslo. Su localización en partes blandas de órbita es extremadamente rara, por lo que no hemos encontrado en la bibliografía ningún caso similar.

El diagnóstico de estas lesiones se basa en los estudios histológicos ya que los estudios por imágenes con el TAC y la RNM no presentan signos patognomónicos que hagan sospechar esta lesión tumoral.

Cabe recordar, que aunque es una lesión benigna, frecuentemente infiltra a los tejidos vecinos, por lo que es recomendable practicar revisiones periódicas de control mediante la TAC y RNM que hoy en día son los estudios de elección habiendo quedado desfasada, según nuestro criterio, la ecografía orbitaria.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Dei-Tos AP, Seregard S, Calonje E, Chan JK, Fletcher CD. Giant cell angiofibroma. A distinctive orbital tumor in adults. Am-J-Surg-Pathol. 1995 Nov; 19(11): 1286-93.
  2. Ganesan R, Hammond CJ, van der Walt JD. Giant cell angiofibroma of the orbit. Histopathology. 1997 Jan; 30(1): 93-6.
  3. Vernet O, Ducrey N, Deruaz JP, de Tribolet N. Giant cell tumor of the orbit. Neurosurgery. 1993 May; 32(5): 848-51.