ARCH. SOC. CANAR. OFTAL. 2001 - Nº 12 - TÉCNICAS INDICE

Suturas ajustables en oculoplástica: ectropión, entropión y ptosis

Adjustable suture in oculoplastic surgery: ectropion, entropión and blepharoptosis

GRANDE BAOS C


RESUMEN

Objetivos: El ectropión y el entropión de párpado inferior y la blefaroptosis superior pueden ser tratados mediante suturas ajustables con el fin de mejorar el resultado final. Nosotros presentamos nuestras técnicas de sutura ajustable adaptada a las ya existentes, exponemos nuestra experiencia y proponemos su empleo.

Material y método: La muestra se compone de 114 casos. Hemos comparado 65 párpados tratados mediante sutura ajustable con 49 tratados por la técnica clásica.

Resultados: El 100% de los casos tratados con sutura ajustable tenían un resultado estético y funcional bueno al terminar la cirugía, al cuarto día y al sexto mes.

Conclusiones: Estas suturas ajustables gracias a la posibilidad de modificar el resultado a los pocos días de la intervención proporcionan mayor exactitud que la técnica clásica a corto y medio plazo.

Palabras clave: Entropión-cirugía, ectropión-cirugía, ptosis palpebral-cirugía, técnica quirúrgica-sutura, párpados-enfermedades, sutura-técnicas.

 

SUMMARY

Purpose: Adjustable sutures to improve the final results may treat palpebral ectropion, Entropión and blefaroptosis. We present our new techniques or modifications and the classical adjustable sutures. We propose the use of adjustable sutures for these patients based in our experience.

Material and methods: 114 cases were considered. 65 of them were treated with adjustable sutures and the other 49 underwent classical sutures as treatment.

Results: The 100% of the eyelids treated with adjustable sutures had a successful eyelid surgery with good esthetetic and functional final results. This was observed at the end of the procedure, the forth day after surgery, and after the sixth month.

Conclusions: These adjustable sutures permit a modification a few days after the surgery, for that its provide more accurate result than classical technique at least after six months of follow up.

Key words: Entropión-surgical technique, ectropion-surgical technique, blepharoptosis-surgical technique, surgical technique-suture, eyelid disease-treatment, suture-techniques.


OBJETIVO

Existen una serie de tablas y/o normogramas basados en la experiencia para cuantificar algunas maniobras quirúrgicas en oculoplástica con el fin de conseguir el resultado deseado; aunque, desgraciadamente, no siempre es así (1). Por y para ello se han diseñado varias técnicas basadas en un ajuste ulterior de la sutura que nos permita hacer retoques finos unos días después de la cirugía con el paciente en posición vertical y con un tono muscular normal (2,3). El entropión y el ectropión seniles y la blefaroptosis pueden ser tratados mediante suturas ajustables en vez de fijas, bien de una manera aislada o formando parte de una técnica más compleja (4,5).

Decimos que una sutura es ajustable cuando se realiza una lazada provisional durante el acto quirúrgico y unos días más tarde se tensa o se destensa dejando un nudo fijo y definitivo.

Nosotros proponemos el uso de las suturas eversoras e inversoras ajustables para mejorar la comodidad y los resultados. Presentamos algunas técnicas que son inéditas, otras son modificaciones de las actuales y otras son ampliamente conocidas por todos.

 

MATERIAL Y MÉTODO

La muestra total del estudio es de 114 casos que se distribuyen en 93 casos con ectropión o entropión y 21 casos con blefaroptosis a los que se les ha realizado un seguimiento mínimo de 18 y 24 meses según los grupos.

Hemos seleccionado 14 párpados inferiores de 9 pacientes (4 varones y 5 mujeres entre 71 y 85 años) con entropión senil refractario al tratamiento con toxina botulínica (sin una marcada laxitud horizontal) que han sido tratados exclusivamente con sutura eversora ajustable y los hemos comparado con 19 párpados de 13 pacientes (9 mujeres y 4 varones entre 70 y 79 años) que fueron operados con anterioridad, 13 por medio de suturas eversoras clásicas como única técnica quirúrgica y 6 (con laxitud horizontal importante) en el seno de otra técnica más compleja.

Por otro lado hemos tratado 15 párpados pertenecientes a 10 pacientes (7 varones y 3 mujeres entre 65 y 89 años) con ectropión senil, 6 (sin una marcada laxitud horizontal) con suturas inversoras ajustables exclusivamente y 9 (con gran laxitud horizontal) formando parte de otra técnica y los hemos comparado con 15 párpados de 10 pacientes (7 varones y 3 mujeres entre 60 y 78 años) de los que 3 ojos (sin una marcada laxitud horizontal) fueron tratados solamente con la sutura inversora clásica y 12 (con una acusada laxitud horizontal) combinados con otras maniobras. Hemos apartado un grupo de 20 ectropion de punto lagrimal y tercio interno de párpado inferior de 12 pacientes (8 varones y 4 mujeres entre 56 y 77 años) tratados con suturas inversoras exclusivamente y otro grupo de 10 párpados de 6 pacientes (5 varones y 1 mujer entre 49 y 79 años) tratados 5 con conjuntivoplastia simple (T. de Pokissof) y otros 5 tratados con una combinación de la técnica de Pokissof con la técnica de lazy-T de Byron Smith. En ninguno de los casos de este grupo había retracción ni metaplasia.

Los registros han sido realizados al terminar la intervención, a los 3 ó 4 días (ajuste), al mes, a los 6, 12 y 24 meses, salvo en el grupo de ectropión de punto lagrimal tratados con suturas inversoras que solamente ha sido seguido 18 meses. Consisten en valorar la aposición del párpado inferior al globo con la cabeza en posición vertical y la clasificamos en total, buena, deficiente y ausente.

Entre los pacientes con blefaroptosis intervenidos con suturas fijas solamente disponemos de una muestra de 5 pacientes (4 adultos y 1 niño de 5 años), 4 acortamientos del elevador por vía cutánea (con moderada o buena función del elevador y una ptosis >3 mm) y una suspensión del frontal (con mala o nula función del elevador y una ptosis >4 mm). Tratados con suturas ajustables disponemos de 16 pacientes (14 adultos y 2 niños de 3 y 10 años), 10 acortamientos del elevador por vía anterior (con moderada o buena función del elevador y una ptosis >3 mm) y 6 suspensiones del frontal (con mala o nula función del elevador y una ptosis >4 mm).

Los registros han sido realizados al terminar la intervención, a los 3 ó 4 días (ajuste), al mes, a los 6, 12 y 24 meses. Consisten en valorar la posición del párpado superior en relación con la pupila en posición primaria de la mirada, en mirada superior y en mirada inferior y clasificamos sólo los resultados en posición primaria de la mirada como «resultado óptimo»: borde libre a 1 mm por debajo del limbo superior ± 1 mm; «resultado bueno»: pupila libre; «mal resultado»: el resto. Además, valoramos las excursiones del párpado en la oclusión espontánea y en la oclusión forzada clasificándola en «buena»: cierre total-hendidura 1 mm, «insuficiente»: hendidura 2-5 mm y «deficiente»: 6 mm - ausente.

 

DESCRIPCIÓN DE LAS TÉCNICAS

Ectopión y entropión

Nos basamos en las técnicas clásicas de suturas inversoras y eversoras conocidas por todos que fueron descritas por Feldstein, Snellen, etc. Se realizan bajo anestesia local salvo contraindicación.

 

Suturas inversoras y eversoras (fig. 1)

Empleamos una sutura doblemente armada de poliéster trenzado de 4/0 ó 5/0 con agujas largas espatuladas o triangulares, preferentemente de color blanco.

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Fig. 1.
Suturas ajustables. Arriba: sutura eversora en un entropión. Abajo: sutura inversora en un ectropión.

Realizamos una incisión lineal de 8 mm en la zona donde van a emerger las agujas (una por cada tercio palpebral), salvo en los casos de ectropion de punto lagrimal en que sólo colocamos un punto de sutura.

El trayecto de las agujas es el habitual partiendo de fondo de saco hasta piel en dirección ascendente para la sutura eversora y descendente para la inversora. La maniobra se termina dando una lazada, cortando los cabos largos y fijándolos con una cinta adhesiva estéril.

A los 3 ó 4 días que ya no hay inflamación, existe tono muscular y la cabeza está en posición vertical procedemos a deshacer la lazada, dar la tensión necesaria y fijar con un nudo que quedará enterrado.

 

Ptosis palpebral

Nos basamos en las técnicas clásicas de suspensión del frontal descrita por Friedenwald-Guyton y en la técnica de acortamiento del elevador por vía anterior descrita por Berke y Blaskovics. A partir de los 14-16 años recomendamos la anestesia local troncular o por infiltración subcutánea de un anestésico con vasoconstrictor.

Es fundamental la oclusión «moderadamente compresiva» acompañada de la aplicación frecuente de frío local y la administración de un antiinflamatorio no esteroideo.

 

Técnica de suspensión del frontal

Realizamos una incisión cutánea en la zona del párpado donde pretendemos que quede ubicado el pliegue palpebral a partir de la cual hacemos una disección roma hasta la zona de tarso donde suturaremos el elemento de fijación. El procedimiento se completa con dos incisiones supraciliares donde se alojarán los puntos de fijación al frontal.

Luego realizamos la fijación ajustable, es decir, con un nudo corredizo que se fija por una lazada, del material que vayamos a emplear, tubos de silicona de grueso calibre, tira de duramadre sintética, medpor poroso, PTF expandido o bandas de fascia lata. Existen múltiples variantes entre las que destacan la fijación ajustable al frontal (que es la más difundida), la fijación estable al frontal y ajustable al tarso (que es la que recomendamos) y las técnicas de acortamiento-elongación de la banda de suspensión por medio de un nudo corredizo que asoma por la incisión palpebral (fig. 2).

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Fig. 2.
Superior: sutura ajustable en la técnica de fijación del frontal: fijación estable al frontal y ajustable al tarso. Inferior: sutura ajustable en la técnica de fijación del frontal: acortamiento-elongación de la banda de suspensión.

A los 3 ó 4 días en que el edema y el hematoma (si los hubiese) han remitido y en que la función muscular ha sido completamente restablecida (tanto del músculo elevador como del orbicular) se realiza el pequeño ajuste final tensando los nudos corredizos, fijándolos y dejándolos debidamente enterrados.

Para cuantificar este ajuste final colocamos al paciente en sedestación, vemos la posición del párpado en relación con el limbo en posición primaria de la mirada y le ordenamos parpadear y cerrar los ojos con fuerza para evitar una mal oclusión. Es más fácil y menos doloroso tensar que destensar, para lo primero deshacemos la lazada y tiramos del nudo, para lo segundo deshacemos el nudo, damos holgura al hilo y mandamos cerrar los ojos con fuerza ayudándoles con un suave masaje digital. Una vez conseguida la posición ideal se fija con firmeza el nudo y se entierra.

 

Técnica de acortamiento del elevador por vía anterior

Llevamos a cabo la intervención clásica por cualquiera de las variantes más habituales hasta llegar al aislamiento del elevador y liberación de sus dos alerones y procedemos a la sutura del complejo músculo-aponeurosis al tarso que es sobre la cual ulteriormente se realizará el ajuste.

Se dan tres puntos con una sutura lentamente reabsorbible que se dejan con cierta holgura y se fijan provisionalmente con una lazada. A los tres o cuatro días (como vimos anteriormente) se tensarán los nudos corredizos, se fijarán y se enterrarán debidamente (fig. 3).

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Fig. 3.
Sutura ajustable en la técnica de acortamiento del elevador por vía anterior.

 

RESULTADOS

En el grupo de las malposiciones del borde libre, al terminar la operación con la sutura ajustable, al tercer día, al mes y a los 6 meses el 100% de los párpados se mantenían perfectamente apuestos, mientras que en la sutura clásica el 100% de los párpados durante los 15 primeros días se mantenían en una hipercorrección «buscada». Con la técnica clásica 2 casos (10%) de entropión y 3 ectropión (20%) habían recidivado al 6.º mes.

En la revisión del primer año 3 casos de sutura ajustable (7,69%). y 6 de sutura clásica (13,63%) habían recidivado, sin embargo ningún caso de ectropion de punto lagrimal había recidivado. En la revisión del segundo año (18 meses para el ectropión lagrimal) no aumentó la tasa de recidivas.

No han aparecido complicaciones en ningún caso de sutura ajustable, pero ha habido 3 úlceras por decúbito bajo los elementos de protección y 1 infección local leve sobre un punto con la sutura clásica.

En el grupo de las alteraciones de la hendidura palpebral, en los tratados con sutura ajustable tanto en acortamiento del elevador como en suspensión del frontal se consiguió al tercer día, al mes, a los 6 meses y al año un resultado «bueno» u «óptimo» y, a partir del primer mes una oclusión «buena» en todos los casos menos en una suspensión. Con la técnica clásica 1 caso (25%) de acortamiento tuvo que ser reintervenido y 1 caso de suspensión del frontal también. En el resto de las revisiones solamente un caso de suspensión del frontal con hilo de silicona con sutura fija que tuvo un resultado óptimo se rompió a los 20 meses. También hemos tenido una extrusión del elemento de interposición en una suspensión del frontal con banda de duramadre sintética con sutura ajustable a los 17 meses.

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Fig. 4.
Paciente intervenido de ectropión de párpado inferior mediante técnica de sutura ajustable y acortamiento horizontal. Antes de la cirugía, al tercer día y a las 6 semanas.

 

DISCUSIÓN

El objetivo del trabajo no es el estudio independiente de cada una de las técnicas ni cambiar ninguna indicación quirúrgica sino transmitir nuestra experiencia a los lectores e invitarles a que prueben a aprovechar esta maniobra de ajustar la tensión de la sutura a los pocos días de la cirugía con la cabeza en posición vertical, sin edema y con el tono muscular recuperado porque nos da mayor «garantía de éxito».

Al analizar los resultados de los entropión y ectropión, en especial los casos de recidiva, en todos existía una gran laxitud horizontal y vertical que ocasionaba inestabilidad del borde libre antes y después de la cirugía. Además, los dos ectropión recidivados presentaban retracción cutánea y metaplasia conjuntival. Si comparamos nuestros resultados con otros autores que emplean otras técnicas es muy difícil obtener una conclusión porque influye la complejidad de la muestra (variabilidad en las clasificaciones), las preferencias del cirujano y su experiencia con cada técnica (la técnica que presentamos es nueva) y la cantidad de modificaciones que hay. Nuestros resultados para las blefaroptosis también se pueden considerar buenos con relación a las grandes series aunque debido al escaso tamaño de la muestra es imposible realizar un estudio estadístico. No obstante hay un hecho claro, que en manos experimentadas la cirugía de entropión, ectropión y ptosis proporciona prácticamente un 100% de éxitos a corto y largo plazo (6-9).

La aportación más importante es la seguridad casi total en el resultado precoz de tal forma que no sólo se evita el tan molesto entropión transitorio tras operar un ectropión y el inestético ectropión al corregir un entropión, sino también la inexactitud que conlleva el hipercorregir para que luego vaya cediendo hasta el punto deseado (10,11). El mantener la sutura indefinidamente facilita la cicatrización de los retractores en la posición deseada por lo que teóricamente el buen resultado final debe prolongarse en el tiempo (12,13). Además, se evitan las lesiones por decúbito que producen los elementos de protección de la sutura sobre la piel del párpado.

En cuanto a la blefroptosis, nuestra aportación más importante es realizar los últimos retoques en posición vertical y una vez recuperada la función muscular a los 3-4 días, es decir, más tarde que lo recomendado por la mayoría de los autores. La otra novedad es la conveniencia de dirigir los ajustes a la incisión inferior con el fin de evitar un aumento en la tasa de extrusiones del material y de infecciones.

Los principales riesgos serían las infecciones precoces por dejar la sutura expuesta (aunque son pocos días y la zona es limpia) y la extrusión de los nudos definitivos (teóricamente muy difícil por la disposición y líneas de fuerza del punto). Tampoco hemos visto una mayor tasa de extrusión de los elementos de interposición en las suspensiones.

El empleo de suturas ajustables anima más a corregir precozmente las alteraciones palpebrales en pacientes de edad avanzada y mal estado general (no se requiere suspender los tratamientos anticoagulantes sobre todo si se emplean suturas inversoras y eversoras ajustables aisladamente que sólo está indicada en los casos en que no existe una marcada laxitud horizontal y no hay componente de retracción alguno).

La única desventaja que podemos citar son las molestias ocasionadas por el ajuste de tensión y el anudamiento definitivo. La maniobra no es muy dolorosa, la mayoría de los pacientes la califican con un valor 1 (rango 0-3) en la escala analógica visual del dolor.

Por tanto, la incorporación de suturas ajustables en la cirugía palpebral aporta numerosas ventajas (éxito estético y funcional, carece de riesgos y no incrementa el precio) y escasos inconvenientes (tiempo, molestias).

 

BIBLIOGRAFÍA

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