| ARCH. SOC. CANAR. OFTAL. 2004 - Nº 15 - ARTÍCULO ORIGINAL | INDICE |
PRL™. Resultados tras 2 años de seguimiento
HERRERA PIÑERO R, AMIGÓ RODRÍGUEZ A
RESUMEN
Objetivo: Dar a conocer los resultados obtenidos a los 2 años de la implantación de la Lente Fáquica Refractiva (PRL).
Material y Métodos: Tras 2 años de los primeros 15 implantes de PRL, se obtuvo el seguimiento en 9 ojos de 5 pacientes. Evaluamos los resultados visuales midiendo el defecto refractivo previo medio (DRP), la exactitud en el cálculo de la potencia de la lente, la mejor agudeza visual preoperatoria media (MAVPreop), la AV sin corrección postoperatoria media (AVSCPostop) y la MAVPostop media. Asimismo se estudia la tonometría, la variación en amplitud del ángulo iridocorneal, el centrado de la PRL y las complicaciones habidas durante este período de seguimiento.
Resultados: El DRP medio fue –10,33 D (–8,00/–14,00). La refracción final expresada en equivalente esférico medio fue +0,16 D ± 0,45. LA MAVpreop fue 0,72 (0,4-1,2) La AVSCPostop fue 0,82 ± 0,34 y la MAVPostop 0,98 ± 0,23. Todos los ojos seguidos ganaron líneas de MAV (media 1,88 líneas). Como complicaciones se observó una ovalización pupilar bilateral asintomática y un ojo con un descentramiento leve de la PRL sin repercusión funcional.
Conclusiones: Los resultados obtenidos a los 2 años de la implantación de la PRL continúan siendo estables, manteniéndose la alta predictibilidad obtenida inicialmente. Del mismo modo reseñamos la ausencia de complicaciones significativas en nuestra serie.
Palabras clave: PRL, lente fáquica refractiva, LASIK, miopía, Canarias.
SUMMARY
Purpose: To present the results obtained two year after implantation of the Phakic Refractive Lens (PRL)
Material and Methods: Two years after the first 15 PRL implantations, we obtained the outcomes in 9 eyes of 5 patients. Visual results were evaluated by measuring the mean preoperative refractive defect (PRD), accuracy in power lens calculation, best preoperative mean visual acuity (BVAPreop), mean postoperative uncorrected VA (UCVAPostop) and mean best corrected postoperative VA (BVAPostop). Tonometry, changes in iridocorneal angle, centring of the PRL and complications observed during this follow up period are also studied.
Results: Mean PRD was –10,33 D (–8.00/–14.00). Final refraction expressed as mean spherical equivalent was +0.16 ± 0.45 D. BVAPreop was 0.72 (0.4-1.2). UCVAPostop was 0.82 ± 0.34 and BVAPostop 0.98 ± 0.23. All followed eyes gained lines of BCVA (mean 1.88 lines). As complications there were observed a bilateral asymptomatic pupil ovalisation and one eye with mild PRL decentration with no functional effects.
Conclusions: Results obtained two years after PRL implantation continue to be stable, retaining the high predictability initially obtained. We also stress the absence of significant complications in our series.
Key words: PRL, phakic refractive lens, LASIK, myopia, Canary Islands.
INTRODUCCIÓN
El implante de la Lente Fáquica refractiva (PRL), introducida por Dimitrii Dementiev se ha extendido actualmente en la comunidad Europea como una alternativa al LASIK en pacientes con altas ametropías o con patología corneal subyacente. Las características de esta lente, así como la técnica de implantación ya son conocidas y no son el objetivo de esta publicación (1-4).
Con este artículo tenemos la intención de dar continuidad a la serie de trabajos ya publicados por nosotros en anteriores números de esta revista sobre los primeros implantes de Lente Fáquica Refractiva (PRL) en Canarias desde noviembre del año 2001 (5). Si hace un año publicamos los resultados tras un año de seguimiento y los comparábamos con los resultados iniciales, este año, presentamos los obtenidos en aquellos ojos a los que se les ha podido completar 2 años de seguimiento. El tiempo de seguimiento es el factor decisivo en este artículo, aún en detrimento del número de ojos estudiados, pues pensamos que un mayor tiempo de seguimiento nos da una mayor fiabilidad a la hora de evaluar los resultados.
MATERIAL Y MÉTODOS
Tanto los criterios de inclusión como los criterios de exclusión, así como la técnica quirúrgica para la implantación de la PRL fueron expuestos con detalle en el primer artículo publicado por los autores en el número anterior de los Archivos de la Sociedad Canaria de Oftalmología del año 2002 (5,6).
Al igual que hicimos en estos trabajos anteriores, vamos a evaluar en estos pacientes la Agudeza Visual sin corrección (AVSC), Mejor Agudeza Visual (MAV), Refracción (R), Error refractivo (E), Ganancia de líneas de agudeza visual (G), Amplitud del ángulo iridocorneal (AAIC) y la Tonometría. Se analizará la presencia de complicaciones durante el período de seguimiento. Se compararán los resultados actuales (tras 2 años de seguimiento) con los postoperatorios inmediatos y los obtenidos al año de la cirugía.
RESULTADOS
Desde noviembre de 2001 hasta marzo de 2002 fueron implantadas 15 lentes en 8 pacientes, de los que 4 fueron mujeres. La edad media fue de 36,3 años con un rango entre los 31 y los 49 años. Todas las lentes implantadas en estos casos fueron para la corrección de la miopía, con una potencia media de –10,33 dioptrías, con un rango entre –8,00 y –14,00 dioptrías. En un paciente (2 ojos) se aplicó tratamiento con LASIK tras la el implante de la PRL para la corrección del astigmatismo residual. El defecto refractivo medio preoperatorio evaluado en equivalente esférico (EE) fue de –13,23 dioptrías con un rango de –9,50 a –17,50 dioptrías, y la MAV preoperatoria fue de 0,72 con rango de 0,4 a 1,2. La distancia blanco-blanco (W-W) preoperatoria media fue 11,69 ± 0,31 mm (11,0-12,1), la profundidad de la cámara anterior (ACD) media, incluyendo el epitelio corneal fue 3,50 ± 0,2 mm (3,10-3,80) y la tonometría media 15,8 ± 3,40 mm de Hg (10-20) (tabla I).

De los 15 ojos que fueron operados hace 2 años o más, se pudo completar el seguimiento hasta el momento actual en 9 ojos. En éstos la AVSC media fue de 0,82 ± 0,34, y la MAV de 0,98 ± 0,23. La ganancia media en líneas de agudeza visual ha sido 1,88 líneas. La refracción final media expresada en equivalente esférico fue +0,16 ± 0,45 dioptrías, con lo que el error refractivo medio fue de 0,32 dioptrías en los pacientes donde la refracción pretendida era la emetropía (77,7%). La tonometría media fue de 13,55 ± 2,74 mm de Hg (tabla II).

Tras 2 años de seguimiento 9 casos de los 9 ojos seguidos ganan líneas de AV (100%). En ningún caso hubo pérdida de líneas de AV en comparación con los datos preoperatorios. Estos resultados de ganancia general de líneas de AV se han mantenido estables desde los estudios iniciales en el postoperatorio inmediato. Sigue habiendo una predictibilidad en el cálculo de la lente, evaluada mediante el equivalente esférico y el error refractivo, muy buena.
El estrechamiento de la cámara anterior a nivel periférico que se evidenció en varios ojos, previamente observada (6), no ha producido en este último año ninguna repercusión funcional. La presión intraocular se mantiene estable con respecto a los valores postoperatorios inmediatos y los obtenidos al año de la cirugía. No se aprecia en ningún caso, disminución de la distancia PRL-cristaloides anterior ni opacificación cristaliniana alguna.
Se observó, en ambos ojos de una paciente con estrechamiento secundario evidente de la cámara anterior, una desviación de la pupila de leve a moderada que en condiciones escotópicas dejaban ver el borde de la óptica de la PRL (figs. 1 y 2). Esta complicación es hasta el momento asintomática en cualquier condición de luminosidad. En un ojo, también se pudo apreciar un caso de leve descentramiento de la PRL autolimitado y sin otras repercusiones.
Figs 1 y 2. Ovalización asintomática bilateral a los 2 años de la
implantación de sendas PRL.
DISCUSIÓN
Observamos, tras un período de seguimiento de 2 años, que los resultados visuales son similares a los obtenidos en los estudios en el postoperatorio temprano y al año de la cirugía (5,6). Esto nos confirma que dichos resultados se obtienen desde un inicio y que permanecen estables.
Si bien el alojamiento teórico de estas lentes fáquicas es sobre la zónula con un atribuido efecto de flotación en la cámara posterior (3,4) en la práctica hemos observado que un porcentaje significativo de estas lentes quedan con al menos uno de sus hápticos en sulcus lo que se manifiesta por un estrechamiento relativamente mayor de la cámara anterior. La leve desviación pupilar bilateral que se apreció en una paciente se explica al tratarse de uno de estos casos en los que habiendo quedado alojada la PRL en un sulcus de diámetro inusualmente pequeño provoca un excesivo empuje anterior del esfínter iridiano dando lugar a una ovalización pupilar tardía. Al ser una complicación totalmente asintomática se ha optado por un tratamiento conservador y seguimiento más estrecho de la paciente.
En otro caso se observó un leve descentramiento de la PRL, también asintomático, que puede explicarse por la presencia de una lente pequeña en relación a las dimensiones reales del sulcus por lo que la lente podría rotar en cámara posterior hasta encontrar un «apoyo asimétrico».
En todos los casos observados durante este período de seguimiento se observó una buena separación entre la lente y la cristaloides anterior lo que corrobora la mantenida ausencia de efecto cataratogénico de estas lentes también apreciada en nuestra serie. No obstante, consideramos que la incidencia real de este posible efecto solo podrá determinarse con certeza con tiempos de seguimiento mucho más largos.
Recientemente la Agencia española de medicamentos y productos sanitarios ha comunicado la existencia de complicaciones zonulares con una incidencia del 0,12%, atribuyendo el mecanismo de producción de estos daños a la existencia de defectos zonulares previos o directos de la lente sobre la zónula durante las maniobras de implantación. El signo pródromo de una lesión zonular sería el descentramiento progresivo y sintomático de la PRL. Por esta razón, creemos que los controles de los ojos con PRL deberían hacerse, especialmente en las lentes alojadas en zónula donde se aprecia un estrechamiento mínimo de la cámara anterior; con una periodicidad de al menos 6 meses, objetivándose el correcto centrado de la lente sin y tras dilatación pupilar.
Como conclusión, podemos decir que los resultados refractivos que observamos a los dos años de implantación en la serie estudiada continúan siendo muy buenos así como la biocompatibilidad de las mismas pero al igual que en otros modelos de lentes fáquicas debemos mantener un seguimiento continuado en estos pacientes.
BIBLIOGRAFÍA
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Amigó A, Herrera R, Muiños JA. PRL™. Una alternativa al LASIK. Arch Soc Canar Oftal, 2002; 13: 27-31.
Herrera R, Amigo A. PRL™. Resultados tras un año de seguimiento. Arch Soc Canar Oftal, 2003; 14: 37-41.