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| Número 1 - Marzo 2000 | ARTÍCULO ORIGINAL |
Celis Sánchez J, González del Valle F, López Ferrando N, Zarco Tejada JM, Alonso Martínez I, Peral Ortiz de la Torre MJ
Objetivo: Evaluar los resultados refractivos obtenidos tras la fijación transescleral de una lente plegable acrílica.
Material y métodos: Revisamos 7 casos de fijación transescleral de una lente plegable acrílica entre junio y diciembre de 1999. Una lente MA60BM de Alcon® (Acrysoft®) fue empleada en todos los casos. El cálculo de la LIO se hizo mediante la fórmula SRK-II y la longitud axial fue medida con el biómetro Ocuscan de Alcon®. La queratometría se realizó mediante un queratómetro de Javal.
Resultados: La agudeza visual obtenida después de la cirugía fue igual o mejor que la corregida en el preoperatorio (AV media corregida previa: 0,4657±0,24 frente a una AV media postimplante de 0,6657±0,25). El equivalente esférico postimplante fue 0,96±0,81 con un rango entre –0,25 y –2,25. El astigmatismo preoperatorio medio fue 2,43±0,94 con un rango de –4,25 a –1,50. El astigmatismo post-implante medio fue 2,1±0,57 con un rango de –2,5 a –1,5.
Conclusión: El uso de LIOs plegables suturadas al sulcus ofrece las ventajas de la pequeña incisión, lo que permite conseguir buenos resultados visuales con una baja tasa de complicaciones.
Palabras clave: Lentes suturadas a sulcus, lentes plegables, pequeña incisión
Objective: To evaluate the refractive results regarded after transcleral fixation of intraocular acrylic foldable lens.
Methods: We reviewed seven cases of transcleral fixation of intraocular acrylic foldable lens from June to December of 1999. A MA60BM of Alcon® (Acrysoft®) was employed in all cases. We calculated the IOL power using SRK II formula and the axial length was estimated with OcuScan (Alcon®) biometer. Keratometry was realized employing Javal keratometer.
Results: Visual acuity after surgery was equal to or better than preoperative corrected VA in all cases. (prior average corrected VA: 0.4657±0.24 versus postimplantation VA: 0.6657±0.25). The postimplantation spherical equivalent was 0.96±0.81 ranging from –0.25 to –2.25.The average preoperative astigmatism was 2.43±0.94 ranging from de –4.25 a –1.50. The average postoperative astigmatism was 2.1±0.57 ranging from –2.5 to –1.5.
Conclusions: The use of transcleral fixation of intraocular acrylic foldable lens offers the adventage of small incision, It allows to obtain good visual outcames with low risk of complications.
Key words: Sulcus sutured lenses, foldable lens, small incision.
INTRODUCCIÓN
Realizamos un estudio de las LIOs plegables suturadas al sulcus realizadas en nuestro servicio entre junio y diciembre de 1999 (Fig. 1). En total presentamos los datos de 7 pacientes sometidos a esta técnica quirúrgica. Las causas de la afaquia fueron cirugías previas (5 casos) y traumatismos (2 casos). El intervalo desde la afaquia hasta la colocación de la LIO varió entre 1 y 10 años. Este procedimiento nos permite colocar una lente en ausencia de apoyo capsular y además beneficiarnos de las ventajas refractivas de la pequeña incisión (1,2).
Fig. 1. Caso 1. Aspecto postoperatorio a la semana de la
cirugía. Brillo de la lente acrílica.
MATERIAL Y MÉTODOS
La técnica quirúrgica fue la misma en los 7 casos. La anestesia practicada fue retrobulbar con bloqueo facial. Previa incisión conjuntival y cauterización del lecho epiescleral, se tallaron tapetes esclerales de espesor parcial en los meridianos de las 3 y 9 horas o las 12 y 6 horas, según el astigmatismo previo y el estado del lecho conjuntival. Se buscó realizar la incisión corneal en el eje más curvo. El abordaje corneal se realizó con un cuchillete calibrado de 3,2 mm en las 12 o las 3/9 horas, según lo anteriormente dicho, ampliando hasta 3,5 mm. Mediante una incisión auxiliar se practicó en todos los casos una vitrectomía anterior. Para fijar las lentes se usó Prolene de 10/0 con doble aguja, una recta y otra curva. Las entradas esclerales bajo los tapetes se practicaron a 1,2 mm del limbo esclero-corneal. Se introduce en primer lugar la aguja recta que se recibe desde el otro lado con una palomilla de 27G en cuyo interior se aloja y se pasa por la esclerotomía opuesta, quedando ya la sutura de prolene atravesando el interior del ojo, con una aguja en cada extremo (3). Con ayuda de un gancho extraemos el hilo por la incisión corneal, se corta y se anuda cada extremo a un háptico. A continuación se pliega la lente sobre su eje transversal quedando los dos hápticos hacia abajo. Se introduce primero el háptico que quedará a la derecha y al desplegarse la lente estará correctamente posicionada. Antes de proceder al cierre de las incisiones realizamos una nueva vitrectomía por si quedaran restos vítreos en cámara anterior. Previo tensado de las suturas, éstas se anclan en los lechos esclerales. Éstos se cerrarán con Nylon de 10/0 y las incisiones conjuntivales con Vicryl de 8/0. Se comprueba la estanqueidad de la cámara anterior y según sea se dará un punto anastigmático o se dejará sin suturar (Fig. 2). No usamos inyecciones subconjuntivales en ningún caso.
Fig. 2. Caso 6. Postoperatorio inmediato. Incisión por
córnea clara temporal no suturada. Iridectomía de cirugía previa.
RESULTADOS
Los datos referentes a edad, causa de la afaquia y lapsus entre afaquia e implante están recogidos en la tabla 1.

En la tabla 2 están recogidas las AV pre y postoperatorias.

En la tabla 3 figuran los datos del equivalente esférico postimplante así como los referentes al astigmatismo pre y postquirúrgico.

La edad media de nuestros pacientes fue de 63,14 años con un claro predominio de hombres (5/2).
La causa más frecuente de la afaquia fue una cirugía de catarata previa, bien intracapsular (4 casos) o bien extracapsular (1 caso).
La AV corregida previa fue 0,4657±0,24 y la AV corregida postimplante fue 0,6657±0,25.
El equivalente esférico postimplante fue 0,96±0,81, con un rango de –0,25 a –2,25.
El astigmatismo preoperatorio medio fue 2,43±0,94 con un rango de –4,25 a –1,50.
El astigmatismo postimplante medio fue 2,1±0,57 con un rango de –2,5 a –1,5.
DISCUSIÓN
Hemos obtenido una diferencia de AV estadísticamente significativa en cuanto a la AV pre y postimplante, si bien hay que aclarar que el pequeño tamaño de la muestra no hace fiable el estudio estadístico. Además la diferencia se hace significativa gracias a los datos del caso 4, paciente que presentaba restos capsulares que interferían el eje visual y que fueron eliminados durante la cirugía, gracias a lo cual aumentó ostensiblemente su AV. Sí podemos reseñar que en todos los casos se ha mantenido la previa AV corregida (4).
El equivalente esférico obtenido está por debajo de 1, lo cual consideramos una cifra muy aceptable, teniendo en cuenta que en los casos postraumáticos la presencia de irregularidades corneales, a veces, no permite realizar una queratometría muy exacta, de lo cual se resiente el cálculo del poder dióptrico de la LIO que implantamos.
En cuanto al astigmatismo hemos obtenido una reducción del previo, sin diferencia estadísticamente significativa. Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho del estudio estadístico, sí podemos dar validez al dato de que el astigmatismo no se ha incrementado, ni en el postoperatorio inmediato, lo cual sí es destacable y sobre todo, si lo comparamos con la cirugía de LIOs rígidas que necesitan una mayor apertura corneal (7,8).
En lo referente a las complicaciones sólo hemos constatado la existencia de un hemovítreo (caso 3) debido a una punción demasiado anterior (a menos de los 1,2 mm aconsejables) de una de las suturas de prolene. Éste se resolvió sin dejar secuelas. También hemos tenido un caso de ligero descentramiento de la LIO (caso 2), siendo este paciente el único en el que el astigmatismo postquirúrgico fue mayor que el previo. El descentramiento fue debido a restos capsulares que impidieron el correcto centrado de la LIO. Esto nos hace pensar que para un buen resultado con LIOs plegables suturadas, se deben retirar previamente los restos capsulares, o en estos casos optar por una LIO rígida.
En cuanto a la técnica quirúrgica nos parece importante reseñar varios puntos:
1. La necesidad de hacer siempre tapetes esclerales para dejar bien cubiertas las suturas y evitar las endoftalmitis tardías (6).
2. La correcta localización equidistante de las entradas esclerales para lograr un centrado óptimo de la LIO (3,4).
3. El correcto plegado de la LIO. Éste se puede hacer de forma longitudinal o transversal. Nosotros hemos preferido este último pues deja la LIO correctamente posicionada desde la introducción. Para evitar que se enreden los hilos debemos variar la posición de las pinzas de plegado respecto a los movimientos que estamos acostumbrados a hacer en la cirugía habitual de catarata. En ésta plegamos la LIO sobre un soporte con unas pinzas de acción directa y después con las pinzas introductoras tomamos la lente, ya plegada, desde la posición opuesta. Si hacemos esto mismo con la LIO con las suturas, se enredarán los hilos. Así pues, debemos plegar la lente desde la posición opuesta a la que lo hacemos habitualmente y, una vez plegada, la sujetamos con la pinza introductora, de forma directa (Fig. 3).
Fig. 3. ·n "a" observamos el juego de manos para el
plegado transversal de una LIO acrílica utilizado en esta serie. En
"b" se muestra la maniobra habitual en una catarata cualquiera.
4. Al trabajar con una cámara anterior más estanca que nos procura la pequeña incisión, es más fácil realizar la vitrectomía anterior, manteniéndose de forma más permanente la arquitectura ocular. Esto es mucho más evidente si el ojo está previamente vitrectomizado, lo cual es frecuente.
CONCLUSIONES
Aunque la serie presentada es demasiado pequeña como para inferir datos estadísticos, los buenos resultados obtenidos nos hacen pensar que será la técnica que se impondrá de forma rutinaria para el implante de lentes suturadas al sulcus. Esta impresión nos la dan los siguientes hechos:
— El uso de LIOs plegables nos aporta los beneficios de la pequeña incisión, con menor astigmatismo inducido y menor astigmatismo en el postoperatorio inmediato (2).
— La práctica de la incisión corneal en el eje más curvo ayuda también a minimizar el astigmatismo inducido e incluso a reducir el previo (7,8).
— La fórmula SRK-II ha sido satisfactoria para calcular el poder dióptrico de las LIOs suturadas al sulcus, como ha sido publicado por otros autores (5). En todos los casos hemos obtenido una AV similar a la preoperatoria corregida o mejor.
— El número de complicaciones ha sido bajo (un caso de hemovítreo) y sin repercusión visual.
BIBLIOGRAFÍA