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Número 1 - Marzo 2001 ARTÍCULO ORIGINAL

INTERFEROMETRÍA DE COHERENCIA PARCIAL
Estudio comparativo entre la interferometría de coherencia parcial y la biometría ultrasónica para el cálculo de la lente intraocular

Orts Vila P, Devesa Torregrosa P, Tañá Rivero P

 

Uno de los problemas más frecuentes en la cirugía de cataratas es el cálculo de la lente intraocular. Presentamos los resultados de un nuevo método biométrico: la interferometría de coherencia parcial (ICP).

Estudiamos 76 ojos de 58 pacientes intervenidos de cataratas habiendo realizado previamente biometría mediante ICP y eco-A. Se aplicaron para ambas técnicas 2 fórmulas: SRK/T y SRK/II.

El interferómetro estimó una longitud axial mayor de la real, induciendo un error numérico hipermetrópico ligeramente superior a 0,3 D; la biometría mediante ultrasonidos, en cambio, indujo un error miópico de aproximadamente -0,8 D. El 90% de los pacientes obtuvieron un error absoluto <1 D con la ICP comparado con un 53,9% usando la biometría por ultrasonidos. Las diferencias fueron estadísticamente significativas (p<0,01) con ambas fórmulas.

La ICP ha demostrado una mayor precisión que los ultrasonidos para el cálculo de la lente intraocular a implantar tras la cirugía de cataratas.

 

PARCIAL COHERENCE INTERFEROMETRY

One of the most important problems in cataract surgery is the accurate calculation of the intraocular lens power. We present our results obtained with a new optical biometry technique, parcial coherence interferometry (PCI).

We studied 76 eyes of 58 patients which had been operated on using phacoemulsification. Preoperatively we obtained biometric data with PCI and ultrasound A-scan technique. We applied two different IOL power formulas (SRK/T and SRK/II).

The interferometer determined an axial lenth longer than the true one and induced a hypermetropic numerical error slightly larger than 0.3 D. Otherwise, US biometry induced a myopic -0.8 error. 90% of the patients obtained an absolute error < than 1 D with ICP compared with 53.9% using ultrasound. The differences were statistically significant (p<0.01).

The PCI permits better IOL power prediction than ultrasound in cataract surgery.


INTRODUCCIÓN

La facoemulsificación con implante de lente intraocular (LIO) es hoy en día una de las intervenciones más comunes y de mejores resultados en la práctica oftalmológica. Sin embargo, uno de los principales problemas sigue siendo el cálculo exacto de la lente intraocular para lograr una refracción óptima postoperatoria. La exactitud en este cálculo depende de la recogida de datos biométricos preoperatorios (longitud axial, profundidad de cámara anterior y espesor del cristalino, así como queratometría corneal) (1), de la fórmula de cálculo de la LIO, así como del control de la fabricación de las lentes.

Básicamente se aceptan dos tipos de fórmulas: las teóricas (desarrolladas en los años 60) y las de regresión lineal (años 80). Estas últimas están basadas en el análisis retrospectivo de datos refractivos postoperatorios. Las fórmulas de primera generación (Fyodorov, Colenbrander, Binkhorst original, SRK original) han quedado obsoletas. Las fórmulas de tercera generación (Holladay, SRK/T, SRK/II, Hoffer Q) consideran la longitud axial y la curvatura corneal para estimar el valor de la profundidad de cámara anterior. Entre ellas las más universalmente utilizadas son la SRK/T y la SRK/II.

La fuente de error más importante (54% de los errores) en el cálculo de la LIO es la medida de la longitud axial (LA) del globo ocular (1). Comúnmente se usa una técnica de biometría mediante ultrasonidos en modo eco-A, usando un transductor de unos 10 MHz, cuya resolución es de aproximadamente 200 micras (2,3). Llevado a la práctica clínica, la precisión de este biómetro se estima en unas 100-120 micras (4,5). Un error de 100 micras en la estimación de la LA causa un error refractivo postoperatorio de 0,28 dioptrías (1,6). Otra fuente de error es el cálculo de la potencia dióptrica corneal (8%) (1).

Durante los años 90 ha sido desarrollada una nueva técnica óptica no invasiva: la tomografía de coherencia óptica. Esta técnica es análoga a la técnica convencional de ultrasonidos (hecho pulsado en modo A y B) y sólo se diferencia de ella en que usa ondas de luz infrarroja en vez de ondas de ultrasonidos. La interferometría de coherencia parcial (ICP) es una variación de la tomografía de coherencia óptica que se emplea para obtener imágenes del espesor de la retina con una gran precisión. Está basada en la proyección de dos haces de luz de alta coherencia sobre el globo ocular y la medición de la reflexión de los mismos sobre las diferentes estructuras oculares. Este doble haz permite eliminar la influencia de los movimientos longitudinales del ojo durante las mediciones, usando la córnea como superficie de referencia (7). La ICP es capaz de medir distancias intraoculares no sólo paralelas al eje visual sino también a diferentes ángulos tomados de manera arbitraria permitiendo así aumentar la precisión de la medición de LA a valores de 0,3 a 10 micras (8).

El objetivo de nuestro estudio es evaluar la precisión de la biometría realizada mediante ICP y la biometría por ultrasonidos eco-A en el cálculo de la LIO a implantar tras la cirugía de cataratas para obtener una refracción óptima postoperatoria.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Seleccionamos 76 ojos de 58 pacientes intervenidos de cataratas mediante facoemulsificación e implante de lente intraocular con una técnica estándar, por un mismo cirujano. La edad media de los pacientes fue de 68 años (±1,29), 31,6% de hombres y 68,4% mujeres. Se implantaron dos tipos de lentes: Acrysoft MA60BM (Alcon Laboratories, Inc.) en un 44,7% de los casos, y Pharmacia 911A (Pharmacia Lab.) en un 55,3%. A todos los pacientes se les había realizado previamente biometría mediante ICP (IOL Master, Zeiss) y eco-A (Ocuscan, Alcon) por la misma persona. Las velocidades utilizadas por el biómetro de ultrasonidos fueron: cámara anterior: v= 1532 m/s, cristalino: v=1641 m/s y para vítreo v=1532 m/s.

Se aplicaron para ambas técnicas tanto la fórmula de cálculo SRK/T como la SRK/II, teniendo en cuenta la constante A del tipo de lente implantada [A= 118,9 para la lente Acrysoft MA60BM (Alcon Laboratories, Inc.) y A=118,3 para la lente Pharmacia 911A (Pharmacia Lab.)].

Al mes de la intervención todos los pacientes fueron graduados de forma subjetiva por el mismo cirujano, calculando posteriormente el equivalente esférico para cada ojo.

La precisión en el cálculo de la potencia de la LIO con las dos técnicas utilizadas fue evaluado mediante el cálculo de la diferencia entre el equivalente esférico y la predicción realizada por cada una de las técnicas y fórmulas. A su vez las diferencias fueron expresadas en error absoluto. Para describir las cuatro medidas de precisión (tanto en valor real como absoluto) se utilizó la media y su desviación estándar (med. ± D.S.). Para comparar si las medidas de precisión eran distintas entre sí se utilizó el test de la T de Student para datos apareados. Para controlar el efecto del tipo de lente se estudiaron las diferencias estudiadas anteriormente en cada subgrupo. El nivel de significación estadístico utilizado fue de p<0,05.

 

RESULTADOS

El interferómetro estimó una longitud axial mayor de la real, induciendo así un error hipermetrópico ligeramente superior a 0,3 D en la refracción postquirúrgica. La biometría mediante ultrasonidos, en cambio, indujo un error numérico de aproximadamente -0,8 D. Las diferencias halladas entre ambas técnicas biométricas para cada una de las fórmulas utilizadas fueron estadísticamente significativa (tabla 1).

Analizamos la precisión de ambas técnicas midiendo el error absoluto (todos los errores positivos) obteniendo como anteriormente diferencias estadísticamente significativas al comparar la ICP y la biometría por ultrasonidos para las fórmulas SRK/T y SRK/II. Asimismo, en este caso, el error inducido por la ICP con la fórmula SRK/T fue significativamente menor al inducido con la fórmula SRK/II (tabla 2).

La tabla 3 muestra los porcentajes acumulados de los pacientes con errores refractivos absolutos menores de 0,5; 1; 1,5; 2 y 3 dioptrías usando ambas técnicas biométricas. El 90,8% de los pacientes obtuvieron un error absoluto <1 dioptría con la ICP (fórmula SRK/T) comparado con un 53,9% usando la biometría por ultrasonidos.

Asimismo hicimos los mismos cálculos para ambos tipos de lentes. Observamos que los resultados se comportaban de una manera muy similar tanto para la lente Acrysoft MA60BM (A=118,9) como para la lente Pharmacia 911A (A=118,3) (figs. 1 y 2). Las diferencias observadas entre ambas técnicas para cada una de las fórmulas fueron estadísticamente significativas (p<0,05) en ambas lentes. También fueron estadísticamente significativas las diferencias observadas entre las fórmulas SRK/T y SRK/II en todos los casos exceptuando las diferencias halladas entre ambas fórmulas en la biometría por ultrasonidos.

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Fig. 1.
Gráfico de Bland-Altman 1: lente Acrysoft Ma60BM.

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Fig. 2.
Gráfico de Bland-Altman 2: lente Pharmacia 911A.

 

DISCUSIÓN

En este estudio se ha demostrado que la biometría basada en la ICP mejora la determinación de la potencia de la LIO a implantar, mejorando el resultado refractivo. La ICP ha resultado ser más exacta con respecto a la biometría por ultrasonidos con cualquiera de las dos fórmulas utilizadas (SRK/T y SRK/II), siendo ligeramente más exacta la SRK/T. Además, estas diferencias resultan poco modificadas utilizando lentes de diferentes constantes [A=118,9 para la lente Acrysoft MA60BM (Alcon Laboratories, Inc.) y A=118,3 para la lente Pharmacia 911A (Pharmacia Lab.)]. Similares resultados han sido hallados por Drexler y col (9) y por Findl y col (10) quienes utilizaron una única lente (Acrysoft MA60BM). El objetivo de lograr un error refractivo menor de 1 dioptrías como ideal tras la cirugía de cataratas, fue logrado en un 90% de los pacientes mediante interferometría, porcentaje que se redujo hasta en un 50,3% mediante los ultrasonidos.

La técnica de biometría mediante ultrasonidos en modo eco-A infravaloró la LA en todos los casos con respecto al interferómetro, resultando de ello un error refractivo postquirúrgico miópico. Otros autores han intentado explicar este fenómeno. En primer lugar, el biómetro por ultrasonidos utiliza una técnica de aplanación, debido al contacto directo transductor-ojo la córnea se indenta, disminuyendo así la profundidad de cámara anterior y la LA. Este error puede minimizarse utilizando una técnica de inmersión (11,12) que sin embargo es más engorrosa y molesta para el paciente.

En segundo lugar, la luz infrarroja emitida por el interferómetro es reflejada desde el epitelio pigmentario de la retina; sin embargo, los ultrasonidos son reflejados desde la capa limitante interna, diferencia de unas 130 micras, que corresponde al espesor de la retina en la fóvea (13).

A estas ventajas ópticas hay que añadir la comodidad de la técnica para el paciente, ya que no hay contacto directo ojo-transductor, evitando así posibles infecciones, traumatismos y el riesgo que conlleva el uso de un anestésico.

En cuanto a sus inconvenientes, además de su elevado coste, la luz infrarroja no puede ser utilizada en determinados casos de opacidad de medios: opacidades corneales, hemorragias vítreas, cataratas muy blancas o subcapsulares posteriores; en los cuales nos seguirá siendo útil la biometría por ultrasonidos (14).

En conclusión, podemos afirmar que esta nueva técnica de biometría ocular, la interferometría de coherencia parcial, cada vez más extendida en nuestro medio, ha demostrado una mayor precisión que los ultrasonidos tanto para la fórmula SRK/T como la SRK/II.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Olsen T. Sources of error in intraocular lens power calculation. J Cataract Refract Surg 1992; 18: 125-129.
  2. Olsen T. The accuracy of ultrasonic determination of axial lenth in pseudophakic eyes. Acta Ophthalmol (Copenh) 1990; 67: 141-144.
  3. Bamber JC, Trstam M. Diagnostic ultrasound. In: Webb S, editor. The phisics of medical imaging. Philadelphia: Adam Hilger; 1988; 319-388.
  4. Binkhorst RD. The accuracy of ultrasonic measurements of the axial lenth of the eye. Ophthalmic Surg 1981; 12: 363-365.
  5. Schachar RA, Levay NS, Boney RC. Accuracy of intraocular lens power calculated from a-scan biometry with the Echo-Oculometer. Ophthalmic Surg 1980; 11: 856-858.
  6. Olsen T. Theoretical approach to intraocular lens calculation using Gaussian opticas. J Cataract Refract Surg 1987; 13: 141-145.
  7. Hitzenberger CK, Drexker W, Dollezal C et al. Measurements of the axial lenth of cataract eyes by lasser Doppler interferometry. Invest Ophthalmol Vis Sci 1993; 34: 1886-1893.
  8. Drexler W, Baumgartner A, Findl O, Hitzenberger CK, Stattman H, Fercher AF. (Sub)micrometer precision biometry of the anterior segment of the human eye. Invest Ophthalmol Vis Sci 7; 38: 1304-1313.
  9. Drexler W, Findl O, Menapace R, Rainer G, Vass C, Hitzenberger CK, Fercher AF. Partial coherence interferometry: a novel approach to biometry in cataract surgery. Am J Ophthalmol 1988 Oct; 126(4): 524-534.
  10. Findl O, Drexler W, Menapace R, Heinzl H, Hitzenberger CK, Fercher AF. Improved prediction of intraocular lens power using partial coherence interferometry. J Cataract Refract Surg 2001 Jun; 27(6): 861-867.
  11. Olsen T, Nielsen PJ. Immersion versus contact technique in the measurement of axial lenth by ultrasound. Acta Ophthalmol 1989; 67: 101-102.
  12. Artaria LG. Axial lenth measurement with different ultrasonic devices. Klin Monatsbl Augenheilkd 1986; 188: 492-494.
  13. Gass JDM. Normal macula: estereoscopic atlas of macular diseases-diagnosis and treatment. 4th de. Volume 1. St. Louis: Mosby Yearbook; 1997; 1-18.
  14. Meyer F, Renard JP, Roux L, Rigal-Sastourne JC, Tuil A, Dot C, May F, Maurin JF. Intêret d'un nouveau biomètre non-contact pour le calcul de la puissance des lentilles intra-oculaires cristalliniennes. J Fr Ophtalmol 2001; 24,10: 1060-1066.

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