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Número 3 - Septiembre 2002 ARTÍCULO ORIGINAL

IMPORTANCIA DE LA BIOMETRÍA EN LA PLANIFICACIÓN DE LA CIRUGÍA DE CATARATAS

Romero Caballero MD, García Torres C

  

Objetivo: Estudiar mediante biometría las variaciones en los compartimentos intraoculares de pacientes que iban a ser intervenidos de cataratas y valorar su posible relación con las complicaciones intra y postoperatorias.

Métodos: Se incluyeron en el estudio 53 ojos de 45 pacientes con edad media de 69,8 ± 10,5 años que iban a ser intervenidos de cataratas. Se realizaron mediciones biométricas: profundidad de cámara anterior (AC), grosor del cristalino (L), profundidad de cámara vítrea (V) y longitud axial (AL) mediante el biómetro OcuScan® de Alcon. Durante la cirugía se reseñaron las complicaciones, así como en el postoperatorio. Se realizó una estadística descriptiva y comparaciones mediante la t de Student y U de Mann-Whitney.

Resultados: La longitud axial media fue de 23,9 ± 2,5 mm, la ACmedia fue de 2,7 ± 0,7 mm, el L medio fue de 3,9 ± 0,6 mm y la Vmedia fue de 17,1 ± 2,4 mm. Se produjo rotura de la cápsula posterior en el 5,7% de los ojos y en el 3,8% se desinsertó la zónula.

Sólo 3 ojos (5,6%) presentaron un grosor del cristalino ≤5 mm y de ellos, 2 presentaron complicaciones intraoperatorias. En el postoperatorio se produjo edema corneal prolongado en el 9,4% de los ojos, todos estos ojos presentaron una profundidad de cámara anterior inferior a la media.

Conclusiones: El grosor del cristalino por encima de 5 mm es, junto con una profundidad de cámara anterior por debajo de 2 mm, un factor pronóstico biométrico negativo en pacientes que se van a operar de cataratas maduras.

Palabras clave: Biometría, cirugía de cataratas, factores pronósticos.

  

IMPORTANCE OF BIOMETRY IN PLANNING OF CATARACT SURGERY

Objective: To study by means of biometry the variations in the ocular compartments of patients that will be intervened of cataracts and to value their possible relationship with the complications intra and postoperative.

Methods: They were included in the study 53 eyes of 45 patients with mean age of 69.8±10.5 years that will be intervened of cataracts. They were carried out mensurations ultrasonographic: depth of anterior chamber (AC), thickness of lens (L), vitreous chamber (V) and axial longitude (AL) by means of the OcuScan of Alcon. During the surgery the complications were pointed out, as well as in the postoperative one. He was carried out a descriptive statistic of the quantitative variables and t-Student, U-Mann-Whitney for comparations.

Results: The mean axial longitude was of 23.9±2.5 mm, the mean AC was of 2.7±0.7 mm, the mean L was of 3.9±0.6 mm and the mean V it was of 17.1±2.4 mm break of posterior capsule rupture in 5.7% of the eyes and in 3.8% zonular disinsertion.

Only 3 eyes (5.6%) they presented a thickness of lens ≥5 mm and of them, 2 presented complications intraoperatives. In the postoperative one corneal edema in 9.4% of the eyes took place, all these eyes presented a depth of inferior previous camera to the stocking.

Conclusions: The thickness lens above 5 mm is a negative prognosis factor together with a depth of anterior chamber below 2 mm in patients with mature cataract.

Key words: Biometry, cataract surgery, prognosis factors.


INTRODUCCIÓN

La biometría en la práctica oftalmológica se realiza habitualmente por la enfermería. Los oftalmólogos, generalmente, sólo conocemos de la biometría el resultado final: la medida de longitud axial y el poder dióptrico de la lente. Pero existen otros datos biométricos que nos pueden informar sobre el estado del ojo y ayudar en la planificación de la intervención de cataratas (1).

El ecógrafo es un aparato que emite un haz de ultrasonidos. Éstos se producen al aplicar una corriente eléctrica alternante sobre un cristal de cuarzo piezoeléctrico, lo que provoca la vibración mecánica de partículas y genera las ondas acústicas. El haz de ultrasonidos se propaga de manera uniforme a través de los tejidos oculares hasta que al pasar de un medio a otro con distinto índice de refracción se produce un registro de onda-pico o deflexiones que en el ojo humano normal corresponden el primero a la córnea, le siguen el de la cápsula anterior del cristalino, cápsula posterior del cristalino y el último a la retina. La suma de los espacios que delimitan estas ondas-pico nos da la longitud axial total (2).

El objetivo que nos planteamos al realizar este trabajo fue estudiar mediante biometría las variaciones en los compartimentos intraoculares de pacientes que iban a ser intervenidos de cataratas y valorar su posible relación con las complicaciones intra y postoperatorias.

  

MATERIAL Y MÉTODOS

Se incluyeron 53 ojos de 45 pacientes (24 mujeres y 21 varones), con edad media de 69,8 ± 10,5 años (±desviación standar), rango entre 66,3 y 73 años que iban a ser intervenidos de cataratas por presentar agudezas visuales con su corrección (AVCSC) inferiores a 0,4. La AVCSC media preoperatoria fue de 0,3 ± 0,1. Se excluyeron aquellos pacientes miopes con estafilomas posteriores, por presentar muchas variaciones en las medidas de longitud axial y los poco colaboradores.

El 15% de los pacientes eran diabéticos, el 20% hipertensos, el 5% cumplían criterios de EPOC y 1 paciente (2%) tenía Síndrome de Down. Entre las patologías oculares destacamos que el 19,2% de los ojos presentaban retinopatía diabética, el 7,5% glaucoma pseudoexfoliativo y el 5,7% glaucoma crónico simple.

Se utilizó el reflejo rojo de fondo que se produce al situar la lámpara de hendidura a unos 50 cm de distancia para valorar la densidad nuclear del cristalino. En una gradación de 0 a IV, el grado I-II correspondería a una densidad nuclear media-baja y el III-IV a cataratas maduras e hipermaduras (3). Se realizaron dos grupos en función de este parámetro: Grupo I, formado por 32 ojos de 28 pacientes con cataratas de baja densidad nuclear, grado II. AVCSC media en el preoperatorio fue de 0,3 ± 0,2 y la edad media fue de 66 ± 13 años. Grupo II compuesto por 21 ojos de 17 pacientes con cataratas con mayor densidad nuclear (grado III-IV). La AVCSC fue de 0,2 ± 0,1 y edad media de 72 ± 6,5 años.

A todos los pacientes se les realizaron mediciones biométricas mediante el ecógrafo OcuScan® de laboratorios Alcon. Este biómetro posee una sonda con frecuencia en el transductor de 10 MHz.

Tras verificar la sonda y sentar al paciente, se instiló colirio anestésico doble (tetracaína y nafazolina clorhidrato, Lab Alcon) en el ojo que se iba a realizar la biometría. Para conseguir una buena alineación del eje visual con el haz de ultrasonidos se pidió al paciente que f¦jara con un ojo a una señal roja situada a 1 m del mismo, mientras se le realizaba la biometría en el ojo adelfo.

El biómetro realiza de forma automática 10 mediciones de longitud axial y como resultado final utiliza la media aritmética de las mismas. También nos aporta las medidas de los distintos compartimentos del globo ocular—intervalos entre dos deflexiones o picos-onda—: profundidad de cámara anterior en mm (AC), grosor del cristalino en mm (L) y profundidad de cámara posterior en mm (V), así como la longitud axial que representa la suma de los tres intervalos.

La cirugía de cataratas se realizó por un mismo cirujano (MDR) mediante facoemulsificación endosacular con el aparato ACCURUS® de Lab Alcon y anestesia local, reseñándose las complicaciones mayores intraoperatorias. Los pacientes fueron atendidos en consulta al día siguiente, a la 1.ª, 2.ª y 3.ª semana del postoperatorio y se anotaron las complicaciones postoperatorias.

Se realizó una estadística descriptiva de las variables cuantitativas y los porcentajes de las variables cualitativas. Para la comparación entre los grupos se utilizó la t-Student para muestras independientes en aquellas variables que cumplían la hipótesis de normalidad (L), y para el resto, la prueba no paramétrica de la U de Mann-Whitney.

 

RESULTADOS

La longitud axial media de los 53 ojos que se intervinieron de cataratas fue de 23,9 ± 2,5 mm (rango entre 20,9 y 32,4 mm), la profundidad de cámara anterior (AC) media fue de 2,7 ± 0,7 mm (rango 1,6 y 3,9 mm), el grosor medio del cristalino (L) fue de 3,9 ± 0,6 mm (rango 2,8 y 5,05 mm) y la profundidad media de la cámara vítrea (V) fue de 17,1 ± 2,4 mm (rango 13,8 y 25,1 mm).

En la tabla 1 se exponen las medidas de los distintos compartimentos oculares para la totalidad de los pacientes y se especifican por grupos.

Durante el transcurso de la cirugía tuvimos complicaciones reseñables sólo en pacientes pertenecientes al grupo II, formado por pacientes con cataratas maduras e hipermaduras. Se rompió la cápsula posterior en el 5,6% de los ojos (3 ojos), existió diálisis zonular en el 3,8% de los ojos (2 ojos) y en 1 paciente (1,8%) la lente intraocular (LIO) quedó subluxada.

El 9,4% de los pacientes presentaron en el postoperatorio edema corneal posquirúrgico que se prolongó más de 1 semana (5 pacientes) y en 2 pacientes (3,8%) se constató un pico tensional alto que se controló con medicación.

En las tablas 2 y 3 se exponen las medidas de AC, L y V en los pacientes que presentaron complicaciones intra y postoperatorias respectivamente. Destacamos que el grosor del cristalino esta por encima del límite superior del intervalo de confianza al 95% para el grosor del cristalino medio (4,1 mm) en 4 de los 5 pacientes en los que se rompió la cápsula posterior durante la cirugía.

Entre las complicaciones postoperatorias destacamos que los valores de profundidad de cámara anterior están por debajo del límite inferior del intervalo de confianza al 95% para este parámetro (2,5 mm) en todos los pacientes en los que se produjo edema corneal prolongado.

Al realizar la estadística de contraste entre los grupos I y II no se encontraron diferencias significativas para ninguna de las variables biométricas. Sólo se encontró diferencias significativas p<0,01 para la AVCSC preoperatoria (tabla 4).

En las figuras 1 y 2 se observa la dispersión de los valores biométricos para el grosor del cristalino y profundidad de cámara anterior respectivamente.

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Fig. 1. Dispersión de los valores biométricos del grosor del cristalino (L).

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Fig. 2. Dispersión de los valores biométricos de profundidad de cámara anterior (AC)

  

DISCUSIÓN

En la cirugía de cataratas son muchos los factores que influyen en la obtención de un buen resultado final. Algunos dependen de las condiciones preoperatorias del paciente como edad avanzada, cooperación, patologías sistémicas asociadas diabetes, hipertensión,...—, etc., otros del cirujano —experiencia (4), recursos, medios técnicos disponibles, ...— y otros dependen del estado del ojo —catarata hipermadura (5,6), pupila pequeña, pseudoexfoliación (7), glaucoma facolítico (8), facodonesis, ...—. En el momento de planificar la cirugía se deben de tener en cuenta todos estos factores pronósticos para lograr un mejor control y estar preparado para actuar ante las complicaciones que se presenten.

La biometría nos aporta unos datos más a tener en cuenta en el momento de planificar la cirugía de cataratas.

En nuestro estudio encontramos una longitud axial media de 23,8 mm similar a otros trabajos (1,9). El grosor medio del cristalino fue en nuestra serie (3,9±0,6 mm) similar a los reportados por Brazitikos y col. (10) (3,8±0,1 mm) en cataratas blancas seniles. En cambio, Küchle y col. (1) encuentran un grosor del cristalino en cataratas de pacientes con síndrome pseudoexfoliativo bastante superior (4,7±0,5 mm), según estos autores, en este síndrome se produciría un incremento en la curvatura del cristalino que justificaría este dato.

Las complicaciones intraoperatorias se produjeron, en nuestro estudio, en pacientes con edad avanzada y cataratas hipermaduras. Además los dos pacientes en los que se produjo diálisis zonular presentaban en el preoperatorio un síndrome pseudoexfoliativo. Este síndrome se asocia con mayor frecuencia —entre 7 y 10 veces más que en la población normal— a riesgos quirúrgicos mayores (desinserción zonular, rotura de cápsula posterior y vitreorragia) (11). Pero si tenemos en cuenta que el grosor del cristalino fue igual o superior a 5 mm en sólo 3 (5,6%) de los 53 ojos intervenidos y que de ellos en 2 tuvimos complicaciones quirúrgicas graves —bien porque se trate de cristalinos con mayor dureza nuclear o porque las cápsulas, en cristalinos tan gruesos, sean más delgadas— podemos considerar este dato como un factor pronóstico negativo a la hora de planificar la cirugía y deberemos tomar más precauciones en todos los pasos quirúrgicos. Otros trabajos, como el de Küchle y col. (1) encuentran un riesgo cuatro veces superior de complicaciones intraoperatorias en pacientes con cataratas y pseudoexfoliación, cuando la cámara anterior es inferior a 2,5 mm.

En el postoperatorio encontramos como complicación más importante en nuestros pacientes el edema corneal prolongado durante más de una semana (9,6%). Aunque diversos son los factores que influyen en la aparición del edema corneal postoperatorio —dureza del cristalino, tiempo de ultrasonidos (12), etc.— la profundidad de la cámara anterior es un dato fundamental en la aparición del edema postoperatorio. En nuestros pacientes encontramos en 9 ojos (17%) una profundidad de cámara anterior igual o inferior a 2 mm y de ellos en 4 ojos se presentó edema corneal postoperatorio prolongado. También hemos constatado que los pacientes miopes con gran longitud axil —caso 4 (tabla 3)— no siempre tienen una cámara anterior amplia, así como tampoco el ojo corto tiene porqué acompañarse de una cámara anterior corta. En ojos con profundidad de cámara anterior <2 mm es conveniente utilizar mayor cantidad de viscoelástico dispersivo para así ayudar a compartimentar mejor la cámara anterior y proteger de forma más eficaz al endotelio.

  

CONCLUSIÓN

No existen diferencias biométricas significativas, para ninguno de los parámetros estudiados, en pacientes con cataratas de dureza nuclear baja (grupo I) y pacientes con cataratas maduras e hipermaduras (grupo II).

En nuestra casuística observamos como factores pronósticos biométricos negativos a tener en cuenta en el momento de planificar la cirugía de cataratas, en pacientes con cataratas maduras, el grosor del cristalino por encima de 5 mm y la profundidad de cámara anterior por debajo de 2 mm.

  

BIBLIOGRAFÍA

  1. Küchle M, Viestenz A, Martus P, Handel A, Júnemann A et al. Anterior chamber depth and complications during cataract surgery in eyes with pseudoexfoliation syndrome. Am J Ophthalmol 2000; 129: 281-285.

  2. Pérez Moreiras JV, Prada Sánchez C, Coloma JE. Ecografía orbitaria. In: Pérez Moreiras JV, Prada Sánchez C. Patologia Orbitaria. Barcelona: EDIKA MED, 2000; Tomo 1, 51-53.

  3. Menezo JL. Facofragmentación. In: Menezo JL. Microcirugía de la catarata: lentes intraoculares. Barcelona: Scriba, 1983; 153-155.

  4. Corey RP, Olson RJ. Surgical outcomes of cataract extractions performed by residents using phacoemulsification. J Cataract Refract Surg 1998; 24: 66-72.

  5. Chakrabarti A, Singh S. Phacoemulsification in eyes with white cataratc. J Cataract Retract Surg 2000; 26: 1041-1047.

  6. Vasavada A, Singh R, Desai J. Phacoemulsification of white mature cataracts. J Cataract Refract Surg 1998; 24: 874-875.

  7. López García JS, García Lozano I, Bové Guri M, Martínez Garchitorena J. Cirugía de cataratas en el síndrome Pseudoexfoliativo. Microcirugía Ocular 1998; 6: 25-30.

  8. Melcón B, González I, Pueyo M, Bueno J, Sánchez A, Fernández J, Honrubia FM. Posibilidades terapéuticas y pronóstico en el glaucoma facolítico. Microcirugía Ocular 1997; 5: 3-8.

  9. Lim SJ, Kang SJ, Kim HB, Kurata Y, Sakabe I, Apple DJ. Analysis of zonular-free zone and lens size in relation to axial length of eye with age. J Cataract Retract Surg 1998; 24: 390-396.

  10. Brazitikos PD, Tsinopolus IT, Papadopoulos NT, Fotiadis K, Stangos NT. Ultrasonographic classification and phacoemulsification of white senile cataracts. Ophthalmology 1999; 106: 2178-2183.

  11. Lumme P, Laatikainen L. Exfoliacion syndrome and cataract extraction. Am J Ophthalmology 1993; 116: 51-55.

  12. Asis O, Ruiz A, Soler FL, Romero MD. Daño endotelial tras facoemulsificación en cataratas maduras. Microcirugía Ocular 1999; 7: 93-97.


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