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| Número 3 - Septiembre 2005 | ARTÍCULO ORIGINAL |
Udaondo Mirete P, García Delpech S, Salom Alonso D, García Pous M, Amselem Gómez L, Díaz Llopis M
Objetivo: Evaluar las diferencias entre Lipolac® y Viscofresh 0,5%®, dos lágrimas con posología y composición diferente, para tratar el ojo seco.
Método: Después de evaluar la severidad de los síntomas y signos de ojo seco, en 20 pacientes, se pautó Lipolac en el ojo con cuadro mas severo y Viscofresh en el otro ojo. Se realizaron dos controles en dos meses.
Resultados: Tanto Lipolac® como Viscofresh 0,5%® aumentan el BUT con resultados estadísticamente significativos. El Lipolac® produce mayor mejoría sintomática que el Viscofresh 0,5%®, con una p<0,001. Al evaluar el Test de Schirmer los resultados no fueron estadísticamente significativos.
Conclusiones: El Lipolac® aportó mejores resultados que el Viscofresh 0,5%® en el tratamiento del ojo seco.
Palabras clave: Ojo seco, Lipolac, Viscofresh 0,5%, BUT.
Objective: To evaluate differences between Lipolac and Viscofresh 0,5%, two tears with different posology and composition to treat dry eye.
Method: First of all, signs and symptoms of 20 patients with dry eye were evaluated. Lipolac was instilled in the worst eye and Viscofresh 0.50% in the other eye. Patients were followed up during two months.
Results: Both Lipolac and Viscofresh 0.50% increased BUT statically significant, Lipolac improved symptoms more than Viscofresh, p<0.001. Results for Schirmer test were not statiscally significant.
Conclusions: In our study we got better results in the treatment of dry eye with Lipolac rather than Viscofresh 0.50%.
Palabras clave: Dry eye, Lipolac®, Viscofresh 0,5%®, BUT.
INTRODUCCIÓN
El ojo seco es una de las patologías más frecuentes en oftalmología. De hecho, a pesar de la dificultad de saber la frecuencia exacta de la enfermedad, varios trabajos vienen a hablar de un 10% a un 20 % (1,2). Por otra parte, la sequedad ocular se sabe que está aumentada hasta en un 80% de los pacientes sometidos a cirugía LASIK al menos durante los primeros meses (3,4) por lo que dado el incremento en el número de cirugías la incidencia de ojo seco será cada vez mayor. Todo esto hace que los laboratorios estén desarrollando nuevos medicamentos y nuevas posologías para aliviar los síntomas del ojo seco.
En este trabajo hemos tratado de evaluar el tratamiento del ojo seco con dos medicaciones diferentes tanto en cuanto su composición como en cuanto a su posología.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se trata de un estudio prospectivo en el que se comparan dos tipos de lágrimas artificiales con presentaciones diferentes.
Selección de pacientes:
1. Mayores de 18 años.
2. Síntomas de más de 6 meses de evolución.
3. Signos de sequedad ocular como la queratitis sicca, hiperemia, secreción filamentosa, etc.
4. Necesidad de tratamiento tópico.
Fueron excluidos los pacientes con enfermedades generales cuya evolución o tratamiento pudieran interferir con el estudio. También se excluyeron los pacientes con enfermedades oculares infecciosas o inflamatorias activas como herpes simple o uveítis y los que tenían historia de cirugía ocular reciente o tapones lagrimales.
El estudio consistía en seguir a veinte pacientes durante un mes y medio dividido en tres visitas. En la primera visita les hicimos una historia clínica completa, les tomamos la agudeza visual y les realizamos las siguientes exploraciones: test de schirmer, BUT y biomicroscopía. En las dos visitas restantes, separadas tres semanas, les realizamos las mismas exploraciones añadiendo una escala de satisfacción (0 poco; 10 mucho) en la última visita acerca de la facilidad del tratamiento, molestias y de la mejoría sintomática.
Se les indicó a los pacientes que se instilaran en el ojo que estaba peor sintomática y objetivamente carmelosa sódica (Lipolac®) y en el que estaba mejor (Viscofresh 0,5%).
Todos los pacientes fueron informados del estudio y decidieron participar en él.
RESULTADOS
El primer dato relevante a analizar es la distribución por edad y sexo de nuestros pacientes. Como vemos en las figuras 1 y 2 por sectores sólo un 2 (10%) son hombres y de todos los pacientes 15, que corresponde al 75%, son mayores de 51 años y de éstos todos son mujeres.
El estudio lo completaron 17 pacientes (85%) de los 20 que lo comenzaron; de estos tres pacientes que perdimos dos de ellos fue por intolerancia al Lipolac® y otro no acudió a la segunda visita.
En las tablas 1 y 2 mostramos los resultados del BUT en las tres visitas con el Lipolac® y el Viscofresh® respectivamente.


Las tablas tres y cuatro recogen los valores del test de schirmer en las tres visitas.


Se realizaron pruebas no paramétricas debido al tamaño de la muestra y se analizaron con la prueba de Mann-Whitney las variables independientes (Lipolac® versus Viscofresh®) y con la de Wilcoxon para los datos apareados de cada uno de los productos por separado obteniendo los siguientes resultados:
1. Se encuentran diferencias estadísticamente significativas con p<0,001 entre el valor del BUT en la segunda y tercera visita con respecto a la primera, y esto es así tanto con el Lipolac® como con el Viscofresh®.
2. Sin embargo aunque se han encontrado diferencias en los valores del test de Schirmer con el Lipolac® y con el Viscofresh®, éstas no son estadísticamente significativas para ninguno de los dos.
3. El Lipolac® mejora en mayor grado que el Viscofresh® el BUT con valores estadísticamente significativos (p<0,001).
4. Para el test de Schirmer no hay mayor mejoría con el Lipolac® que con el Viscofresh® (p<0,05).
En cuanto a la exploración en la lámpara de hendidura las lesiones más frecuentes eran hiperemia, aumento secreción y queratitis como se recoge en la figura 5. A parte de las comparaciones ya realizadas en los pacientes con queratitis comparamos la diferencia entre ambos tratamientos en cuanto al tiempo que tardó en desaparecer esta y en los ojos con Lipolac® la mejoría era evidente desde la segunda visita mientras que con la otra lágrima era más lenta y en dos de los pacientes incompleta.
Por último queda analizar los resultados de la escala de satisfacción de la última visita, los cuales están resumidos en la tabla 5.

En cuanto a la pregunta acerca de cuál es más fácil y cómodo de utilizar concluimos que es el Lipolac® por que requiere menor número de instilaciones.
Por otro lado a la pregunta sobre las molestias el Viscofresh® no produjo ningún tipo de molestias sin embargo en algunos pacientes produjo algo de escozor.
Por último con el que sentían mayor mejoría sintomática fue con el Lipolac® desde el principio.
DISCUSIÓN
En primer lugar nuestro estudio encontró un mayor prevalencia de ojo seco en mujeres de edad avanzada, este dato ya es conocido y se ha repetido y comprobado en otros estudios (5,6).
Las lágrimas artificiales han sido utilizadas a lo largo de los años para el tratamiento sintomático del ojo seco (7).
El diseño del trabajo nos ha permitido ir valorando, de una manera controlada y prospectiva, no sólo los resultados en cuanto a la mejoría sintomática del ojo seco, sino también las diferencias subjetivas de los pacientes respecto de la diferente posología utilizada.
El test de schirmer (8), que mide la producción lagrimal, no ha sido modificado de una manera estadísticamente significativa por ninguno de los tratamientos utilizados, esto es de alguna manera esperable, ya que ninguno de los tratamientos tiene como manera de actuación principal la de aumentar la producción de lágrimas.
El BUT (8), que nos mediría la estabilidad de la película lagrimal y por lo tanto la calidad de la misma, y que podemos considerar aceptable a partir de un valor de 10, ha sido mejorado por los dos tratamientos utilizados, pero nos llama la atención la importante mejora que se ha obtenido con el Lipolac® frente a la conseguida con el Viscofresh®, sobre todo si tenemos en cuenta que los ojos para los que se seleccionaba el Lipolac® eran los inicialmente más afectados por la enfermedad. Estos datos quedan apoyados por el estudio estadístico tal y como se presenta en el apartado de resultados.
Revisando la literatura son varios los artículos en los que se estudia, bien la utilidad de diversas lágrimas artificiales para la mejoría del ojo seco, bien los beneficios distintos en función de la lágrima utilizada (9-12). No obstante, vemos difícil el poder comparar nuestros resultados con dichos estudios ya que en nuestro caso tanto la composición de la medicación utilizada como la posología, han sido diferentes. En cualquier caso, no sólo los resultados objetivos nos dan una mayor utilidad del Lipolac® frente al Viscofresh® en nuestro estudio, sino que además, desde un punto de vista subjetivo, los pacientes refieren una mejoría más importante con el primero y una mayor facilidad en cuanto a la posología, encontrando sólo como efecto «molesto» cierto escozor al instilar el Lipolac® que no sienten con el Viscofresh®.
BIBLIOGRAFÍA
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