ARCHIVOS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA
DE OFTALMOLOGIA

N.º 10 - Octubre 2000


COMUNICACIONES CORTAS

METÁSTASIS EN IRIS: HALLAZGO CASUAL

METASTASIS IN IRIS: A CASUAL DISCOVERY

GUTIÉRREZ SÁNCHEZ E, ALONSO ALONSO I


RESUMEN

Caso clínico: Presentamos un caso de probable metástasis en iris, como hallazgo casual, en una paciente diagnosticada de carcinoma de mama.

Discusión: Las metástasis carcinomatosas van a constituir la primera causa de tumor maligno intraocular; siendo los carcinomas de pulmón y mama los que lo hacen con mayor frecuencia. Las metástasis en iris son las menos frecuentes dentro del tracto uveal. Debe realizarse diagnóstico diferencial minucioso, sobretodo si se trata de la primera manifestación de la enfermedad. En estos casos la punción-biopsia de la lesión se muestra como un método diagnóstico efectivo.

Palabras clave: Metástasis, iris, carcinoma de mama.

 

SUMMARY

Case report:We present a case of potential iris metastasis, as casual a finding, in a patient diagnosed from breast carcinoma.

Discussion: Cancer metastases constitute the first cause of intraocular malignant disease, being the lung and breast carcinomas the most frequent primary tumors. Iris metastasis is the least frequent among malignant involvement of the uveal tract. A meticulous differential diagnosis is advisable, mainly if metastasis is the first manifestation of the disease. In these particular situations puncture-biopsy of the lesion seems an effective diagnostic method.

Key words: Metastasis, iris, breast carcinoma.


CASO CLÍNICO

Paciente de 43 años de edad, que es remitida por el Servicio de Oncología para valorar una posible paresia del VI par derecho, así como unas «lesiones desflecadas» en iris derecho. La paciente no refería antecedentes oftalmológicos de interés, ni sintomatología ocular actual.

En Junio-91 había sido diagnosticada de adenocarcinoma ductal infiltrante de mama (T2-N1-M0), realizándose mastectomía simple más vaciamiento axilar izquierdo, complementado con quimioterapia (Ciclofosfamida-Adriamicina-5Fluoruracilo en 6 ciclos). En Octubre-92 presenta recidiva local, realizándose cirugía y radioterapia, más Tamoxifeno adyuvante. En Octubre-94 aparecen metástasis pulmonares y esternal derecha por contiguidad. Se trata con quimioterapia (CAF en 6 ciclos) más Medroxiprogesterona. En Noviembre-95 ingresa de urgencias por un cuadro de cefalea intensa y vómitos; se objetivan metástasis cerebrales y cerebelosas (en este ingreso es cuando se solicita valoración oftalmológica).

A la exploración presentaba una AV en OD de 1 y en OI de 0,9. La motilidad intrínseca era normal, mientras que en la extrínseca refería diplopía en dextroversión forzada (había mejorado desde su ingreso), presentando una prueba con pantalla de Lancaster normal. La PIO de OD era 20 mmHg y en OI de 14 mmHg. Biomicroscópicamente el OD no presentaba reacción conjuntival alguna. Se apreciaban múltiples lesiones nodulares, de aspecto gelatinoso, vascularizadas (figs. 1 y 2) y distribuidas, preferentemente, alrededor de pupila y que provocaban pliegues en iris. Así mismo, se podían objetivar lesiones de menor tamaño e igual aspecto, aisladas y dispersas por periferia de iris, incluso en ángulo camerular al explorar con lente de Goldman. No se apreciaba reacción de cámara anterior, y la córnea se presentaba transparente. En OI no se hallaron lesiones, ni otras alteraciones. El fondo en ambos ojos no mostró lesiones sospechosas de afectación coroidea. Las papilas eran de forma y coloración normales. La campimetría fue normal en ambos ojos.

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Fig. 1. Se puede apreciar el aspecto nodular, exofítico y vascular de las lesiones, así como la deformación de la pupila y pliegues en iris.

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Fig. 2. Detalle de las lesiones con haz de hendidura a los 6 meses.

Ante lo especial de los hallazgos encontrados nos planteamos la posibilidad de realizar una punción-biopsia de la lesión, pero decidimos, dado el estado de deterioro general de la paciente, de la ausencia de clínica, visión de unidad, y de tratarse de una maniobra no exenta de posibles complicaciones (el sangrado era muy posible por la vascularización que presentaban las lesiones), sólo mantener una actitud de observación del proceso. La paciente fue sometida a varias sesiones de radioterapia holocraneal (Co60-dosis total de 30Gy en 10 sesiones). A los seis meses pudimos apreciar una discreta disminución en el tamaño de algunas de las lesiones, sin encontrar una explicación que justificara este hallazgo, una vez consultado con el Servicio de Oncología Radioterápica. Desgraciadamente la paciente falleció, en su domicilio, a los 8 meses de la primera visita. Resultó imposible realizar una enucleación y examen anatomopatológico de las lesiones que hubiera llevado al diagnóstico definitivo.

 

DISCUSIÓN

Homer (1864) y Perl (1872) describieron por primera vez casos de tumores metastásicos en órbita y ojo. A nivel ocular las metástasis carcinomatosas van a constituir la primera causa de tumor maligno intraocular (1). Los carcinomas de mama y de pulmón son los que con mayor frecuencia metastatizan en ojo, seguidos por los de piel, esófago, riñón, colon (1).

Las metástasis iridianas de carcinomas son, dentro del tracto uveal, las menos frecuentes (2). La afectación suele ser unilateral y el compromiso coroideo frecuente. Bloch y Gartner reportaron dos casos (7,1%) de afectación de iris en una serie de 28 pacientes con metástasis en ojo por un carcinoma (3). Shields y cols. describen en una serie de 512 pacientes con metástasis uveal, 40 casos en los que sólo fue el iris la estructura afectada (7,8%) (2).

Concretamente, la afectación exclusiva del iris por carcinoma de mama oscila entre un 7 y un 11,5% de los casos, según distintas series (4).

Los síntomas con que se manifiestan este tipo de metástasis habitualmente son, por orden de frecuencia: disminución de AV (80%), masa visible (72%), ojo rojo (56%), glaucoma (56%), iridociclitis (44%), hipema (24%) (3).

El diagnóstico diferencial ha de hacerse con melanomas, granulomas inflamatorios, sífilis, TBC, sarcoidosis, cuerpo extraño, leucemia o linfoma y quistes iridianos. El estudio de la celularidad obtenida mediante punción-aspiración con aguja fina nos permite realizar el diagnóstico diferencial con un tumor primario intraocular (5). Por tanto, es útil en los casos en los que sea la primera manifestación, y nos permitirá conocer la procedencia sistémica del proceso.

El tratamiento de estas lesiones va a estar en función del número, tamaño, y sintomatología que puedan provocar; yendo desde la enucleación, la exéresis selectiva de la lesión, quimioterapia y/o radioterapia hasta una postura de simple observación.

El pronóstico vital de los pacientes está determinado, fundamentalmente, por el estadio del cáncer primario, por la edad del paciente y por la localización orbitaria o intraocular, y dentro de éstas, si es posterior o anterior. El estadiaje avanzado, menor edad, afectación intraocular y en polo anterior, comprometen la supervivencia, estimándose en 5,4 meses la supervivencia media de los pacientes con metástasis en polo anterior (3).

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. De Rivas P, Marti T, Andreu D, Carreras M, Quintana M. Metastatic bronchogenic carcinoma of the iris and ciliaIy body. Arch Ophthalmol 1991; 109: 470.
  2. Shields JA, Shields CL, Kiratli H, de Potter P. Metastatic tumors to the iris in 40 patients. Am J Ophthalmol 1995; 119: 422-430.
  3. Ferry AP, Font RL. Carcinoma metastatic to the eye and orbit, II. A clinicopathological study of 26 patients with carcinoma metastatic to the anterior segment ofthe eye. Arch Ophthalmol 1975; 93: 472-482.
  4. Ferry A, Font R. Carcinoma metastatic to the eye and orbit, I. A clinicopathological study of 227 cases. Arch Ophthalmol 1974; 92: 276-286.
  5. Grossniklaus HE. Fine-needle aspiration biopsy of the iris. Arch Ophthalmol 1992; 110: 969-976.

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