CIRUGÍA ESTÉTICA DE PÁRPADOS Y CEJAS ÍNDICE

PRÓLOGO

La Naturaleza es bella cuando se asemeja al Arte, y
el Arte es bello cuando se asemeja a la Naturaleza

J.W. Goethe


La generosa disposición del Dr. Pedro F. de la Fuente para interpretar la amistad, su entrañable estima personal y su aptitud para comprometer a sus amigos en tareas siempre meritorias, justifican mi incorporación a esta obra dedicada a la cirugía de los anejos del globo ocular.

El objetivo de la Cirugía Plástica y Reparadora consiste en modelar una realidad anatómica de acuerdo con un canon estético adecuado al caso concreto que se trate y ajustado a sus peculiaridades. Tales objetivos relacionan la Cirugía con el Arte, si bien la diferencia consiste en que, para el artista, la naturaleza con la que trabaja no le merece respeto, ya que se trata de un instrumento considerado apto para recibir el impacto de su imaginación creadora, mientras que el cirujano condiciona los objetivos de su labor a la realidad anatómica, a las limitaciones propias de las técnicas quirúrgicas e incluso a las expectativas del sujeto-objeto de la acción.

Tres son los objetivos prioritarios para el cirujano de plástica ocular:

1. Reconstrucción satisfactoria.
2. Reintegración funcional.
3. Adecuada protección del globo ocular.

Es lógico que las premisas de orden estético, dadas las limitaciones de orden individual que se establecen en cada caso, entrañen ciertas dificultades para establecer criterios de coordinación entre el paciente y el médico.

Desde los tiempos más remotos, la cirugía de los anejos del globo ocular ha recibido una especial consideración en función de su trascendencia cosmética en el entorno social isocrónico.

En el párrafo 215 del Código de Hammurabi (1800 a.C.), se establecen los honorarios correspondientes a una intervención quirúrgica supuestamente correcta y que se presume corresponde tanto al globo ocular como a sus anejos (nakkaptu), según traducen los expertos.

En la sección 218 se declara que, en el caso de fracaso quirúrgico, la pena correspondiente supone la amputación de las manos del cirujano. Es curioso señalar que el Código hace responsable de los resultados exclusivamente al que utiliza el escalpelo, sin mencionar compromisos derivados de los tratamientos específicos médicos, ni de sus resultados.

En el apartado 10 del Papiro Smith (1650 a.C), primer texto de cirugía práctica y, con toda probabilidad, transcripción de textos correspondientes al período arcaico de la historia de Egipto, se relata el episodio lesivo referente a una herida en la ceja. Consecutivamente se describe el tratamiento adecuado y ajustado a un protocolo concreto:sutura de la herida y vendaje, control de la evolución durante varios días y, en caso de dehiscencia o infección, adición de las suturas precisas y oclusión de la herida con un apósito impregnado en miel cuya acción cicatrizante y antibacteriana era bien conocida por la medicina egipcia.

Si para los griegos el Dios de la Luz y del Arte era Apolo y el de la Medicina su hijo Asclepio, cercanas a él se encuentran las Musas, hijas de Mnemósine y Zeus, y que en conjunto presiden el Pensamiento, dictando las palabras elocuentes, adecuadas y precisas en cada situación. Representan y ofrecen singularmente el conjunto de dones y virtudes a los que aspira el médico-plástico. El asclepiade asume la conjunción fiduciaria de la Medicina y el Arte bajo el resplandor apolíneo de la Retórica.

Ya desde las meditaciones de Hesiodo, lo Bello es un objetivo de permanente nostalgia y a su consecución en Cirugía se instrumentalizan los medios adecuados y precisos. Los exige la labor rigurosa de una profesión que precisa un dominio notable de técnicas quirúrgicas determinadas, gran destreza y acopio de una experiencia que garantice su solvencia.

Frente a la supeditación del artista a la Naturaleza, al determinismo propuesto por Goethe y Emerson, plantea Santayana una concepción hedonista de la belleza que supone el intuirla como percepción antes que juicio, lo que induce a afirmar que la vida tiende a la belleza y la belleza al humanismo.

Es obvio que el valor estético de la simetría (sun metrón:con medida), tanto estática como dinámica, domina los fines de la acción quirúrgica y, por tanto, no resulta suficiente la definición de Pascal, en la que supone que la simetría tiene lugar en "lo que carece de razón para estar configurado de manera diferente". La ausencia de la perspectiva dinámica priva a la proposición pascaliana de un elemento fundamental en los objetivos anatómico-funcionales.

En el texto que prologamos se estudian los diversos problemas quirúrgicos que plantean los anejos del globo ocular y se describen y critican las técnicas quirúrgicas indicadas en cada circunstancia.

Los colaboradores son expertos en los temas que analizan y sus opiniones aportan criterios particularmente valiosos, avalados por una inestimable experiencia personal. Estoy seguro de que durante mucho tiempo estos textos serán cita y referencia imperativa en la cirugía plástica ocular.

Termino insistiendo en una cuestión que considero prioritaria en la práctica de la especialidad que tratamos. La evolución técnica, las ofertas publicitarias, las demandas de una sociedad dominada por el culto hedonístico de la imagen, criterio que se ha incorporado ya a los requerimientos del mercado laboral, junto con la creciente incidencia judicial en la Medicina, imponen una revisión constante de los parámetros éticos y legales que delimitan la actividad del profesional médico y lo emplazan frente a sus responsabilidades.

Resulta, en mi opinión, una acertada y prudente adición la del capítulo 18, así como la elección de su gentil redactora. Estoy seguro de que será de suma utilidad a todos los profesionales, ya que cada cirujano plástico requiere a su lado un poeta gnómico para dar preferencia a su conciencia. Así, para concluir, recurro a F. Hölderlin que fascinado por el mundo clásico imaginó la respuesta poética de Sócrates a un anónimo interlocutor:

Y muy a menudo los Sabios
terminan prendados de lo Bello.
(Sokrates and Alcibiades)

Dr. José Luis Munoa
Profesor Titular de Oftalmología
de la Universidad del País Vasco